Previo a ese encuentro, Vidal tuvo otro con los intendentes Néstor Grindetti y Jorge Macri para conversar sobre la situación del espacio político. Vale una aclaración: no está en el ánimo de la exgobernadora romper Juntos por el Cambio, ni ella piensa que desde el otro sector pueda plantearse eso. Lo que se está dando es una disputa por la conducción del espacio y por restringir las acciones de la presidenta del partido, que viene buscando escalar en la confrontación, como lo demostró su respuesta al presidente Alberto Fernández, al que trató de tener una «actitud canallesca» cuando ocurrió el caso de Santiago Maldonado.

Ayer por la mañana, en tanto, hubo un encuentro del PRO bonaerense donde quienes habían formado parte de las conversaciones durante el fin de semana con Bullrich pusieron al tanto al resto de cómo se había gestado el comunicado. «Básicamente, lo escribieron Bullrich y Cornejo. Y se cagaron en todos nosotros», fue el resumen que les hicieron a los asistentes de ese encuentro, donde no faltaron las críticas a la presidenta del PRO. «Fue una gran catarsis», describieron los que participaron. Ya en esa reunión se planteó la necesidad de una mesa ejecutiva que incluya a todos los sectores y que impida que la presidenta del PRO, ungida por Macri, vuelva a repetir acciones como las del fin de semana.

Habrá que ver si finalmente a Bullrich (y a Macri) le rodean la cuadra.