El sondeo de Management & Fit registró un deterioro de la evaluación del país y de las expectativas para el próximo año. También aumentó el deseo de reemplazar las políticas y el equipo de gestión. El empleo encabezó las preocupaciones.

La evaluación de la situación económica y social del país empeoró en septiembre y también creció el pesimismo sobre cómo estará dentro de un año. El empleo apareció como el principal problema social, seguido por el aumento de precios y tarifas y la corrupción. En ese contexto, cobra sentido que también haya crecido el deseo de un cambio total de las políticas y del equipo de gobierno. Además, cayó el porcentaje de quienes aceptan la continuidad pero con algunos cambios y se mantuvo minoritario el sector que sostiene que todo debe seguir como hasta ahora.
Los datos surgen del último sondeo de la consultora Management & Fit, realizado entre el 14 y el 28 de septiembre. En comparación con la medición anterior, de julio, la evaluación negativa de la situación general del país creció casi dos puntos y llegó al 56,7%, frente a apenas un 16,8% de opiniones positivas. Otro 26,4% la calificó como regular. La mirada negativa aumentó entre las mujeres, mientras que la positiva creció entre los varones, una diferencia de género que atraviesa las evaluaciones de la gestión de Javier Milei desde sus inicios.
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El deterioro de la evaluación de la situación económica y social fue de la mano del crecimiento del pesimismo sobre el futuro del país. Ante la pregunta sobre cómo creían que estaría dentro de un año, un 46,4% respondió “peor” o “mucho peor”, 3,2 puntos más que en el sondeo anterior. Esa perspectiva tuvo mayor peso entre las mujeres y los mayores de 40 años. Las expectativas positivas se mantuvieron bastante estables: cayeron menos de un punto y quedaron en el 33,8% entre quienes consideraron que el país estaría “mejor” o “mucho mejor”. Esa mirada fue más frecuente entre los varones y los menores de 40 años.
La baja de la evaluación de la situación actual y el aumento del pesimismo sobre el futuro estuvieron acompañados por un crecimiento, aunque leve, del deseo de un cambio total de políticas y del equipo de gestión si las elecciones fueran hoy. Así respondió el 57,5% de los consultados, frente al 20,8% que prefirió la continuidad del actual equipo, pero con cambios en algunas políticas, una posibilidad que Milei ya advirtió que no contempla. Sólo un 17,4% se inclinó por mantener tanto el equipo como las políticas. En conjunto, las preferencias por una continuidad total o parcial de la gestión sumaron el 38,2%, 1,5 puntos menos que en la medición anterior. “La continuidad total aumenta entre varones y menores de 40 años, a su vez la continuidad con cambios lo hace en el nivel educativo alto”, detalló el trabajo.
La desocupación creció como preocupación y quedó como el principal problema del país, con el 19,8% de las respuestas, 2,2 puntos más que en julio. El segundo lugar también estuvo vinculado con la economía: los aumentos de precios y tarifas, con el 18,9%. Más atrás quedaron la corrupción (15,9%), la inseguridad (13,7%) y la pobreza (13,5%). En el plano personal, la dificultad para llegar a fin de mes encabezó las preocupaciones, con el 22%. Le siguieron los bajos ingresos (17,2%), estrechamente relacionados con ese problema, la inseguridad (14%) y el endeudamiento personal o familiar (10,4%). En conjunto, las dificultades económicas concentraron el 69,1% de las menciones sobre la situación personal.
En un escenario de fuertes diferenciales negativos, la senadora Patricia Bullrich encabezó el listado de imagen positiva con el 33%, seguida de cerca por el presidente Javier Milei (31,2%), la ex presidenta Cristina Kirchner (31%) y el gobernador Axel Kicillof (28,1%). En quinto lugar quedó la diputada del FIT Myriam Bregman, con el 26,4%, aunque obtuvo el mejor diferencial: 12 puntos negativos. El sondeo de Management & Fit también incluyó un apartado sobre la visita del papa León XIV, cuyas respuestas extendieron el clima de pesimismo: el 67,9% consideró que su llegada contribuirá poco o nada a mejorar el clima social del país.
