El proyecto de la Municipalidad para regular los viajes solicitados mediante aplicaciones como Uber y DiDi sumó nuevas objeciones en el Concejo. Durante una reunión conjunta de las comisiones de Servicios Públicos y Gobierno, funcionarios del Ejecutivo explicaron los alcances de la iniciativa y varios concejales plantearon reparos sobre las condiciones para los conductores, los vehículos y el funcionamiento de las plataformas.

El jefe de Gabinete municipal y titular del Ente de la Movilidad de Rosario (EMR), Rogelio Biazzi, defendió la necesidad de establecer reglas para una modalidad de transporte que se expandió en Rosario y en otras ciudades. Recordó que el Concejo ya había aprobado en 2023 la ordenanza 10.544, que reguló el uso de aplicaciones para solicitar taxis y remises, y sostuvo que el escenario actual requiere avanzar con nuevas disposiciones.

En la misma línea, el presidente de la comisión de Gobierno, Fabrizio Fiatti, repasó los antecedentes de la discusión y recordó la incorporación de herramientas digitales al servicio de taxis, entre ellas MoviTaxi. También señaló que existen cientos de personas que actualmente trabajan mediante plataformas y consideró que el municipio debe abordar esa realidad en lugar de ignorarla.

Los requisitos, en la mira

Uno de los puntos que generó cuestionamientos fue el esquema de condiciones exigidas para los automóviles. El concejal Mariano Romero advirtió que la propuesta podría habilitar vehículos demasiado antiguos y sostuvo que los requisitos planteados permitirían que unidades con muchos años de circulación superen las exigencias previstas.

También se cuestionó que puedan incorporarse vehículos de modelos de las décadas de 1980 y 1990. Las observaciones apuntan a las condiciones de seguridad que deberán cumplir las unidades destinadas al transporte mediante aplicaciones.

La concejala María Fernanda Gigliani, por su parte, consultó sobre la antigüedad de los vehículos y la cobertura del seguro para los pasajeros. Biazzi respondió que la exigencia de un seguro específico surge de la legislación nacional vinculada con las plataformas electrónicas y que existe una resolución de la Superintendencia de Seguros que regula esa cobertura.

El proyecto contempla que los conductores cuenten con licencia profesional, sean mayores de edad, no tengan antecedentes penales y cumplan con las condiciones de capacitación y seguridad vial. Los vehículos deberán tener revisión técnica vigente, seguro específico, patente al día, cuatro puertas y baúl. También deberán exhibir en el interior el nombre de la aplicación y un código QR con información identificatoria del conductor y de la unidad.

La tarifa mínima y el debate por las motos

Otro de los aspectos discutidos fue la tarifa mínima prevista en la iniciativa. La propuesta establece que el precio de un viaje contratado mediante una plataforma no podrá quedar por debajo del valor del boleto del transporte urbano de pasajeros.

El concejal de La Libertad Avanza, Juan Pedro Aleart, anticipó que su bloque no acompañará el proyecto del Ejecutivo. Si bien recordó que su espacio venía reclamando la autorización de las plataformas, cuestionó tanto la tarifa mínima como la exclusión de las motos.

Gigliani también señaló que parte del público desconoce la situación legal de estos servicios y sostuvo que, en determinadas circunstancias, un viaje en taxi puede resultar más económico que uno contratado por una plataforma. Además, cuestionó las condiciones laborales de quienes realizan esos traslados.

El debate incluye también la posibilidad de que taxis y remises se incorporen a las aplicaciones sin perder sus habilitaciones. La iniciativa busca adaptar las ordenanzas que regulan ambos servicios para permitir su vinculación con las plataformas tecnológicas.

La defensa del Ejecutivo

Durante la reunión, el concejal Salinas planteó que la discusión no debe limitarse a Uber, sino que también debe contemplar las dificultades del sistema de transporte de la ciudad. Preguntó por la cantidad de taxis que circulan actualmente, el volumen de viajes realizados mediante aplicaciones y las consecuencias de esta modalidad sobre la movilidad y el ambiente.

La secretaria de Movilidad, Nerina Manganelli, defendió el funcionamiento del transporte urbano y afirmó que la ciudad logró recuperar pasajeros después de la pandemia. Además, mencionó la próxima incorporación de 90 unidades que funcionarán con gas natural comprimido y el proceso de reemplazo de la tarjeta Movi por la Sube.

Los controles

La propuesta municipal establece la creación de un Registro de Plataformas Electrónicas de Transporte, que funcionará bajo la órbita de la Secretaría de Movilidad. Las empresas deberán obtener una autorización municipal, acreditar domicilio en Rosario, regularizar su situación fiscal, contar con seguros vigentes y designar un representante con residencia permanente en la ciudad. Los permisos tendrán una duración de cinco años, condicionada al cumplimiento de los requisitos.

Además, las plataformas deberán compartir información con el Ente de la Movilidad sobre viajes, recorridos, kilómetros realizados y horas trabajadas, entre otros datos. El municipio busca desarrollar un sistema que permita integrar esos registros y monitorear la oferta y la demanda en tiempo real.

Para proteger a los usuarios, los viajes deberán contratarse previamente mediante una aplicación habilitada. El proyecto prohíbe levantar pasajeros en la calle como lo hacen tradicionalmente los taxis y remises, así como utilizar paradas reservadas para esos servicios.

Las plataformas también deberán informar el costo estimado, identificar al conductor y al vehículo, habilitar mecanismos de reclamo y calificación, permitir compartir la ubicación y disponer de un botón de pánico vinculado con un protocolo de actuación y el 911.

La iniciativa contempla sanciones para conductores, vehículos y empresas, que pueden incluir multas, suspensiones y cancelaciones de los registros. Las plataformas que ya funcionan en Rosario tendrán 90 días corridos desde la promulgación de la ordenanza para adecuarse a las nuevas disposiciones.