El episodio vuelve a poner el foco en el mantenimiento de la infraestructura urbana.
Una escena tan llamativa como preocupante se registró en pleno centro de Rosario, en la esquina de Italia y San Luis, donde una rejilla de desagüe fue cubierta de manera improvisada con un palet de madera.
La situación deja en evidencia la falta de la tapa metálica original, que dejó un hueco peligroso sobre la vereda. Ante el riesgo de que algún peatón sufriera una caída, alguien colocó un palet atravesado sobre la boca de tormenta para advertir del peligro y evitar accidentes.
Si bien la intención parece ser prevenir lesiones, la solución resulta precaria y riesgosa, ya que la estructura de madera no reemplaza las condiciones de seguridad que debería garantizar la rejilla.
El episodio vuelve a poner el foco en el mantenimiento de la infraestructura urbana y en la necesidad de reparar este tipo de desperfectos para garantizar la seguridad de quienes transitan por la vía pública.
