Apresaron a dos policías por un allanamiento trucho en VGG
Los agentes de la PDI fueron detenidos por el robo de $3 millones y mil dólares en una falsa requisa. Ya son cuatro los efectivos investigados.
Dos agentes de la División de Microtráfico de la Policía de Investigaciones (PDI) fueron detenidos en la noche del martes por su presunta participación en un allanamiento fraguado con el que un grupo se llevó tres millones de pesos y mil dólares de una vivienda de Villa Gobernador Gálvez. Los apresados fueron identificados como José Esteban D. y Leandro Exequiel B., y cayeron en procedimientos de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) y de la División de Asuntos Internos realizados en Recreo y en la ciudad de Santa Fe.
La causa la lleva el fiscal José Luis Caterina, al frente de la Unidad Especializada en Corrupción Funcional y Violencia Institucional. El hecho que la originó ocurrió el 19 de mayo de 2025, cuando varias personas vestidas con prendas policiales entraron a una casa de Paulo VI al 900 con una supuesta orden de allanamiento por venta de droga. Adentro había una pareja: a la mujer la interceptaron cuando estaba por entrar al domicilio y el hombre estaba acostado. Antes de retirarse, el grupo se alzó con tres millones de pesos en efectivo, mil dólares y dos celulares.
Los diálogos que quedaron expuestos en la audiencia son parte de la imputación. «Si tenés droga, es momento de arreglar ahora», le dijeron al dueño de la casa. «Vos sabés lo que yo hago acá. Esto es simple: vos no decís nada, vos no denunciás, yo no vuelvo», agregó uno de los uniformados mientras embolsaban el dinero delante del hombre, que había sido precintado. Antes de salir de la vivienda, otro avisó: «Si nos denunciás, el próximo allanamiento va a ser más grave».
La víctima se liberó de los precintos, subió a su Toyota Etios y salió a perseguirlos. La persecución se extendió por varios kilómetros: el Etios embistió varias veces la parte trasera del Focus en el que se movían los policías y el intento de que un patrullero se sumara a la persecución no prosperó. Desde el Focus le dispararon y el proyectil quedó incrustado en el auto, aunque luego fue recuperado y peritado. Tiempo después, un cotejo balístico vinculó ese plomo con la pistola reglamentaria de uno de los agentes imputados.
Los procedimientos de esta semana incluyeron irrupciones en Tucumán al 3500, Sánchez de Thompson al 100, Hilarión de la Quintana al 3500, Matienzo al 3700 y Camilo Aldao al 4300, además de la sede de la División de Microtráfico en La Paz al 400, una vivienda de Juncal al 1000 en Alvear y otra de ARA General Belgrano al 1700 en San Lorenzo. Los pesquisas secuestraron celulares, computadoras, chalecos balísticos, balanzas, una pistola reglamentaria, otra calibre .380, un revólver calibre .32, municiones, tarjetas de memoria, pendrives y 2.700 dólares.
El expediente ya tenía seis imputados desde el 12 de junio pasado por robo calificado, falsa denuncia y tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. Entre ellos están la pareja de empleados policiales Romina Galbán y Jonathan Rothar, que tuvieron un paso breve por Microtráfico de la PDI, y Pablo Mogianofski –hijo del dueño de una panificadora y señalado como chofer del grupo– junto a Brian Cabrera. Mogianofski había denunciado falsamente que le robaron el Focus en el Casino City Center; la inspectora que tomó esa denuncia quedó imputada por falsedad ideológica y el auto terminó desguazado en un desarmadero de Cochabamba al 7200. Con las detenciones de este martes, ya son cuatro los efectivos de la PDI alcanzados por la causa, que sigue abierta y no descarta nuevas medidas.
