Mientras el fenómeno de El Niño comienza a mostrar sus efectos en distintas regiones del país, un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) expone el deterioro de la infraestructura nacional destinada a prevenir inundaciones: de las 24 obras iniciadas con financiamiento del Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica (FFIH), 15 fueron suspendidas o rescindidas y apenas una figura como finalizada. Al mismo tiempo, el 85,5% de los recursos disponibles del organismo estaba colocado en Letras del Tesoro.

El relevamiento, correspondiente a octubre de 2026, advierte sobre la escasa ejecución de las obras y el destino financiero de los fondos en un escenario en el que el Servicio Meteorológico Nacional anticipa lluvias superiores a los valores normales para el último trimestre del año en el Litoral, el oeste de Santa Fe y otras zonas del país.

La advertencia adquiere especial actualidad mientras provincias como Corrientes y Chaco ya padecen graves inundaciones. En Rosario, por su parte, el Concejo Municipal aprobó la adhesión del municipio a la ley provincial de emergencia hídrica, en un contexto de preocupación por los efectos que puede tener el incremento de las precipitaciones.

Obras frenadas y baja ejecución

El Fondo Fiduciario de Infraestructura Hídrica fue creado en 2001 y se financia con el 4,31% del impuesto a los combustibles. Su finalidad es financiar obras de prevención de inundaciones, saneamiento y recuperación de tierras productivas.

Sin embargo, de acuerdo con los datos relevados por el CEPA sobre la cartera de proyectos, 13 obras tienen sus convenios rescindidos y otras dos están neutralizadas. En conjunto, representan contratos por 144.818 millones de pesos, el 39,7% del monto total de las obras iniciadas.

Otras ocho continúan en ejecución, aunque ninguna supera el 36% de avance. La cartera completa comprende contratos por 364.814 millones de pesos.

Entre las situaciones más relevantes aparece el acueducto San Javier-Tostado, en Santa Fe, que quedó neutralizado pese a registrar un avance del 90%. También fueron rescindidos proyectos de infraestructura pluvial en la ciudad de Santa Fe, como la segunda etapa del Proyecto Larrea, que tenía un avance del 6,5%.

En los Bajos Submeridionales, una de las regiones más expuestas a las inundaciones durante los episodios de El Niño, las dos obras relevadas –el reemplazo del alcantarillado del canal Río Muerto, en Chaco, y la readecuación de canales del Sudeste, en Santiago del Estero– fueron rescindidas.

La situación tampoco es alentadora en la cuenca del río Salado, en Buenos Aires. Los tres subtramos de la ampliación del Tramo IV, Etapa II, registran avances del 0%, 6,7% y 18,8%, respectivamente.

Los fondos, en deuda del Tesoro

Otro de los aspectos centrales del informe es el destino de los recursos del Fondo. Según los datos disponibles al 1 de junio de 2026, el organismo tenía 290.676 millones de pesos colocados en Letras del Tesoro Nacional, además de 49.069 millones en cuentas a la vista y 247 millones en plazos fijos. En total, 339.993 millones de pesos, de los cuales el 85,5% estaba invertido en deuda del Tesoro.

La evolución de los ingresos y los pagos por obras también muestra un cambio significativo a partir de 2024. Ese año ingresaron al Fondo 191.610 millones de pesos, pero se destinaron a obras apenas 22.112 millones, el 12% de lo recaudado. En 2025 la ejecución fue del 22% y entre enero y mayo de 2026 llegó al 39%.

En el acumulado de 2024 a mayo de 2026, el Fondo recibió 611.667 millones de pesos, medidos a valores de 2026, y destinó a obras 140.971 millones. En otras palabras, de cada 100 pesos ingresados, solamente 23 se transformaron en infraestructura.

El CEPA también señala que, durante los primeros cinco meses de 2026, los intereses cobrados por las Letras del Tesoro –59.747 millones de pesos– prácticamente igualaron los pagos realizados por obras hídricas, que sumaron 61.082 millones.

Un pronóstico que exige prevención

El informe advierte que el escenario climático previsto para octubre-diciembre de 2026 incrementa la exposición de distintas regiones. Para Santa Fe, el documento señala la afectación por la crecida del Paraná y la paralización del acueducto San Javier-Tostado, además de la rescisión de la obra Larrea.

En Entre Ríos, la situación de Colón aparece entre las más urgentes: el río Uruguay se encontraba en nivel de alerta, con 7,27 metros, mientras que la obra de entubamiento de la cuenca Salta había sido rescindida con apenas un 4,7% de avance.

A ese panorama se suma la falta de ejecución de un crédito del Banco Mundial por 200 millones de dólares, aprobado en agosto de 2023 para un proyecto de infraestructura resiliente al cambio climático y gestión del riesgo de inundaciones urbanas. Según el relevamiento, el préstamo registra un 0% de ejecución.