La ex pareja de Pablo Barreto, condenado a 20 años de prisión por ocho casos de robo y abuso sexual contó ayer que su vida se convirtió en un “infierno” y afirmó que recibió amenazas desde 33 teléfonos distintos desde la cárcel. Aseguró que no conocía que su ex era un violador y cuando se enteró “mucho no entendía. Pero él no para nunca y quiero hacer pública mi denuncia para que las chicas puedan estar en paz y yo también”. La mujer se puso a disposición de la Justicia para colaborar. “Yo no tenía nada que ver y no sabía nada”, aseguró. “Desde que cayó preso, pasó un mes y consiguió un celular. Desde ese día no dejó de llamarme y mandarme Whatsapp. Tuve que cambiar el número fijo de mi casa, la llama a mi mamá, cambié mi número personal y lo volvió a conseguir”, contó.
