Con una multitudinaria fiesta en la calle, “el último baile en la cortada”, organizada por Movimiento Unión Groove (Mug), el pasaje Fabricio Simeoni despidió en la noche del sábado para siempre al bar Berlín, espacio cultural de la ciudad fundamental durante tres décadas. Las actuaciones de Pau Soka, Cortito y Funky y Matilda, la música de la DJ Tita Smith y la conducción de Tomás Quintin Palma fueron sólo una parte de la noche. Muchas personas, en realidad, orbitaron alrededor de la plaza y calle Sarmiento. La zona convocó a gente de diversas generaciones, muchas que nunca llegaron a conocer el emblemático espacio, y otras tantas que aprovecharon para sacarse la última foto en el mismo lugar al que iban a bailar en los años 90, en el que escucharon música inolvidable o asistieron a espectáculos memorables.
