Según Rovelli, «esto significan 500 mil millones de pesos, 0,5 del PIB, esto se pagará el año que viene, copiando lo que hacen los países desarrollados que son parte de la OCDE, a las que se les cobra 15 por ciento de las ventas», y agregó que en Argentina «esto no es así porque las multinacionales, pagan solo el 2,4 por ciento».

El economista fundamentó con un cuadro comparativo cual fue la evolución en distintos países de los ingresos públicos y el porque de la necesidad del gobierno de avanzar con el impuesto a las multinacionales.

Las normativa de la OCDE, delimita el alcance y establece el mecanismo de las denominadas reglas GloBE (acrónimo de Global Anti-Base Erosion) de acuerdo con el Segundo Pilar, que adopta un tipo impositivo mínimo mundial para el impuesto de sociedades del 15%. El impuesto mínimo aplicará a las multinacionales cuyos ingresos superen los 750 millones de euros.

Las reglas GloBE establecen un sistema impositivo coordinado para garantizar que los grandes grupos multinacionales paguen este impuesto mínimo sobre los ingresos obtenidos en cada una de las jurisdicciones en las que operan. Las normas crean un «impuesto complementario» que gravará los beneficios obtenidos en cualquier jurisdicción en la que el tipo impositivo efectivo, calculado por cada jurisdicción, sea inferior al tipo mínimo del 15%.