El dato lo reveló el arzobispo de Mercedes-Luján, Agustín Radrizzani, quien comentó que la cantidad de personas fue calculada por la policía.
Casi un millón de personas marchó junto a sindicalistas, legisladores, intendentes del PJ y el líder camionero, Hugo Moyano, en una movilización a la Basílica de Luján bajo el lema «Paz, pan y trabajo», tras la cual la Iglesia subrayó que «ninguno de los problemas se puede resolver sin la interacción entre el Estado y el pueblo» y llamó a reconocer la «sana interdependencia» si se quiere lograr «un cambio positivo».
En medio de la dura situación social y con un creciente acercamiento a la Iglesia, el ex secretario general de la CGT realizó una demostración de fuerza, pero sin pronunciar una palabra: el único «orador» fue el arzobispo de Mercedes-Luján, Agustín Radrizzani, que estuvo a cargo de la homilía en la misa ecuménica.
En su homilía, el prelado envió un mensaje al Gobierno y remarcó que «hay que reconocer que ninguno de los problemas se puede resolver sin la interacción entre el Estado y el pueblo».
Antes de finalizar la misa ecuménica y tras cantar fuera de micrófono «Patria sí, colonia no» a tono con el público, Radrizzani destacó la masiva convocatoria donde estuvieron los diputados nacionales Daniel Scioli, Eduardo «Wado» De Pedro, Felipe Solá, Daniel Arroyo y Fernando Espinoza; y los jefes comunales de los partidos bonaerenses de Merlo, Gustavo Menéndez; de Ituzaingó, Alberto Descalzo; de La Matanza, Verónica Magario; de San Martín, Gabriel Katopodis, y de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini; entre otros.

