El equipo de Almirón hizo más mérito que su rival, que terminó con diez por expulsión de Alan. Ledesma fue un espectador de lujo, pero Souza tampoco sufrió tanto sobre su arco. Fue 0 a 0
– Ángel Di María (i) de Rosario disputa el balón con Allan Souza de Corinthians este jueves, en el partido de ida de los octavos de final de la Copa Libertadores entre Rosario Central y Corinthians en el estadio Gigante de Arroyito, en Rosario (Argentina). EFE/ Juan Ignacio Roncoroni
Rosario Central reinició su participación en la Copa Libertadores en el Gigante de Arroyito. El Canalla empató 0 a 0 ante el Corinthians en el partido de ida de los octavos de final del torneo de clubes más prestigioso del continente. El Canalla no pudo marcar y deberá buscar un triunfo en Brasil la próxima semana.
Fue un partido luchado, picante. Más disputado que bien jugado. Franco Ibarra fue el más regular, lo que muestra por donde pasó el juego.
Los primeros 25 minutos fueron de estudio. Hasta la pausa de hidratación (que se implementa en competencias Conmebol) no hubo más que un disparo de media distancia de Campaz que sacudió la modorra de una noche de invierno de jueves por la noche.
A la vuelta del parate, crecieron las discusiones, las piernas fuertes y empezaron a aparecer las amarillas de mano del uruguayo Matonte. Pizarro fue el primero en verla por cortar un contragolpe de manera intempestiva.
Los careos se replicaron todo el tiempo y se potenciaron ante la primera polémica de la noche: Cantizano ingresó al área tras pase de Di María y perdió el balón en un forcejeo. Central pidió agarrón y después una mano. El VAR llamó, el Canalla se ilusionó, pero el árbitro lo desestimó.
La otra acción de riesgo en la primera mitad fue para Corinthians. Un cabezazo de Matheus Bidu, que le ganó a Sandez en el cuerpo a cuerpo, dio en el travesaño. La pelota se elevó y al caer dio otra vez en el caño y se perdió afuera.
En el segundo tiempo, Central empezó a hacer algunos méritos para ganar el partido. Campaz se mostró más determinante, pero con errores en la ejecución del toque final. Di María más pensante e Ibarra dueño del mediocampo.
El colombiano del Canalla, que había tenido la más clara del primer tiempo, generó la mejor del complemento. Un cambio de frente notable a Di Maria, Fideo le devolvió la gentileza con un pase a la cabeza y el Bicho conectó con la frente pero se le fue apenas alta.
Después, Campaz hizo que lo expulsaran a Alan por doble amarilla. Justo en la previa de esa acción, Almirón se la había jugado con Badaloni por Cantizano para jugar con dos atacantes en el área y apostar a los envíos de Fideo y del colombiano.
Central acentuó su dominio. El equipo rosarino empezó a llegar por los costados y Di María disparó al arco, pero Souza respondió a puro reflejo.
El Canalla no lo podía abrir y Almirón gastó todos los cartuchos. Metió a Marco Ruben que no jugaba desde el 4-0 ante Universidad, previo al Mundial. El goleador tuvo una y falló. Además, hizo debutar a Alan Rodríguez.
Pero el tiempo se esfumó y a Central no le alcanzó. El Canalla se quedó con una amarga sensación de no haber podido ganar, a pesar de haber estado a la altura y hasta de merecer algo más que su rival. La revancha será en Brasil la próxima semana.




