Central necesitaba volver a ganar para acomodarse en la tabla y dejar atrás el sabor amargo del empate agónico de Newell’s en el clásico. Cumplió el objetivo y venció 1-0 a Tigre este domingo en Victoria por la fecha 9 del torneo Clausura gracias a un gol de penal de Ángel Di María en el segundo tiempo.

El triunfo le permite acomodarse en la parte alta de la Zona B y apaciguar las críticas al ciclo del técnico Jorge Almirón, a poco de la final ante Estudiantes por la Supercopa Internacional. Acumulaba tres jornadas sin victorias: empates ante Talleres y la Lepra, además de la caída con Gimnasia de La Plata en Rosario.

El técnico Almirón le ratificó la confianza a los once del clásico en busca de volver a la senda del triunfo y de no ceder más terreno en todas las tablas. El equipo rosarino recostó sus ataques por las bandas, en especial la izquierda, con el colombiano Jaminton Campaz y Ángel Di María que intentó asociarse por ese lado.

Un zurdazo envenenado de Campaz que tapó junto a su palo derecho el arquero Felipe Zenobio fue la más clara del Canalla en el primer tiempo. También tuvo una chance Alan Rodríguez, tras una jugada de Ángel Di María por la izquierda, pero el remate del uruguayo fue muy suave.

     

Tigre también amenazó un par de veces a Central, que necesitó de Jeremías Ledesma para sostener el empate. La más peligrosa fue un cabezazo a quemarropa de Alan Barrionuevo que el arquero alcanzó a tapar con la rodilla y su mano derecha.

     

El Canalla tuvo poca circulación de pelota en tres cuartos, no logró sostener el dominio ni ser profundo, y cometió algunas fallas en la salida que podrían haberle costado caro. El Matador, con balones largos, le generó cierta preocupación con los desbordes de Santiago López por el lateral de Emanuel Coronel, aunque niguno pudo quebrar el cero en la etapa inicial.

El partido se empezó a desenredar en el primer cuarto de hora del complemento. Nahuel Benegas se perdió increíblemente el primero para el Matador tras un rebote de Ledesma y al rato el conjunto de Almirón logró quebrar el cero.

     

El VAR le marcó al árbitro Andrés Merlos una sujeción de Valentín Moreno sobre Campaz cuando el extremo pisaba el área grande y, luego de varios minutos de deliberación, sancionó penal para Central. Di María lo canjeó por gol con un zurdazo cruzado que engañó al arquero.

     

En un duelo parejo en el que ninguno de los dos se mostró como dominador, el Canalla consiguió una luz de ventaja que obligó a Tigre a intentar reaccionar y a salir un poco más, de modo que al equipo de Almirón le quedaron espacios para contragolpear.

Sin embargo, a la media hora de juego se le complicó el cierre del partido porque Coronel recibió la segunda amarilla y fue expulsado. Pero Central se agrupó bien, resistió los ataques de Tigre y hasta fabricó varias contras muy claras con las que hubiera podido liquidar el partido.

Aunque no pudo ampliar la ventaja, aseguró una victoria muy importante que le permite volver a sonreír luego de tres fechas sin sumar de a tres, que se habían encadenado a la eliminación ante Corinthians en los octavos de la Copa Libertadores.

El equipo de Almirón se acomoda entre los ochos clasificados y encara con otro semblante la recta final de la fase regular. El próximo domingo recibirá a Argentinos en Arroyito.