Un Central plagado de juveniles hizo un partido correcto y logró ponerse en ventaja, pero en el segundo tiempo no pudo sostenerla. Chocará con Independiente
Sebastián Suárez Meccia / La Capital
Alexis Soto anotó el primer gol de Central y luego empató Tigre.
Central pudo haber dado el batacazo. Porque con un equipo plagado de juveniles tuvo para ganarlo, pero se quedó con las ganas. Y el empate (1-1) ante Tigre no le permitió escalar posiciones en la tabla. Fue cuarto y jugará contra Independiente en playoffs de octavos de final.
En un partido que tuvo de todo, el Canalla gozó de lo más importante: la ventaja. Pero le faltó quizá una pizca de oficio, aunque Tigre en un momento se le fue con todo porque sólo le servía ganar. Lo cierto es que hasta la última jugada Central lo intentó. Quedó la presentación en sociedad de cinco chicos y una igualdad que no lo movió de esa posición en la que arrancó la fecha.
Tardó el partido en armarse, porque a la liviandad de Central se le sumaban las limitaciones de Tigre. Del lado del Canalla era entendible, con muchos chicos desde el arranque, había un trabajo previo que hacer, como el de tomar confianza. Y eso hizo que al equipo le costara hacerse de la pelota y jugar con un mínimo de ida colectiva. Así, mientras el juego no fluía, las situaciones escaseaban. Hubo un aviso tenue de Cantizano con una media vuelta muy débil y un remate de Segovia desde el borde del área que se fue alto. Encima, a la falta de ritmo, los cuatro minutos de parate del juego por un perro que se metió a la cancha y fue difícil sacarlo.
Segovia, el más atrevido en Central
Justamente Segovia era el que más se atrevía a ponerla bajo el pie, pero le faltaba compañía. Duarte encaraba las veces que podía sin lastimar y al resto también le costaba. Del otro lado, un Tigre que no exigía demasiado, que le permitía a Ibarra, Mallo y Quintana tener una tarde más o menos tranquila.
La primera pisada en el acelerador fue a los 30’, con un gran pase de Soto a Cantizano. El extremo se metió al área y eligió el remate con cara externa (se le fue ancho) cuando tenía a Oviedo por el centro y a Duarte en el segundo palo. Igual, el intento motivó a los hinchas
Y cuando nada pasaba, el tiro libre de Segovia, el cabezazo de Quintana y el toque suave de zurda de Soto para marcar el primero. Bandera levantada y otros cuatro minutos para que el VAR determinara que el gol era válido.
Locura en un Gigante que a esa altura sabía que Argentinos Juniors estaba perdiendo en La Plata.
Gran tapada de Fatu Broun
Soto no quiso quedarse con las luces del gol y cometió un error grosero en el fondo, que terminó con un mano a mano de Santi López con Broun. Fatu se hizo gigante y evitó el empate.
En un partido ordinario, Central se iba al descanso abrazado a un resultado que en ese entonces implicaba escalar al menos un puesto en la tabla.
En un complemento al que también le costó encontrar ritmo Central tuvo la chance, a los 9’, de encaminar definitivamente el partido. Gran combinación por derecha entre Segovia y Verón, centro pasado del lateral y Cantizano le dio como venía. Reventó el travesaño.
Ya un ratito después, una andanada de cambios, con dos pibes más que debutaban y línea de cinco en el fondo. Y mientras Tigre iba sin muchas ideas, Central estaba al acecho de una contra. Tuvo algunas que no tuvieron la mejor resolución. Pero nadie contaba con ese despeje defectuoso de cabeza de Quintana y el empate de Romero. Ahí el partido se rompió por completo.
Tigre fue por más
Tigre fue con mayor decisión y obligó a Broun a meter un par de intervenciones salvadoras. En el otro arco, Copetti se lo perdió tras el centro de Verón, a Cantizano se le fue contra el palo y en la última, el propio Catizano optó por la individual en una contra con superioridad numérica. Falta, expulsión de Sarlagui, el tumulto del final y el tiro libre de Cabrera que dio en la barrera.
Y no hubo tiempo para más en un partido en el que Central hizo un papel digno con muchos pibes en cancha y en el que no pudo pasar del empate. Por eso es cuarto y jugará ante Independiente a todo o nada.

