El conductor tenía 0,12 g/l de alcohol en sangre; el viaje se demoró y la empresa debió reemplazarlo.
Un chofer de una empresa de transporte contratada para llevar a un grupo de estudiantes desde Pueblo Esther hacia Mendoza dio positivo en un control de alcoholemia previo a la salida y el viaje quedó momentáneamente suspendido. El operativo se realizó este jueves por la mañana en la zona del predio donde los alumnos se reunían para iniciar la excursión.
Según fuentes municipales, el test arrojó 0,12 gramos de alcohol por litro de sangre, una cifra que supera el límite permitido para conductores profesionales, que es cero. Ante el resultado, el micro no pudo iniciar el recorrido y la empresa debió enviar de urgencia a otro chofer habilitado.
Las familias, que ya estaban en el lugar, manifestaron preocupación y exigieron garantías para continuar con el viaje. Tras la llegada del reemplazo y una nueva verificación de documentación y condiciones del vehículo, el contingente pudo finalmente partir rumbo a Mendoza.
Desde el municipio remarcaron que los controles se realizan de manera aleatoria en servicios especiales, sobre todo en viajes estudiantiles, y que el objetivo es “evitar riesgos evitables y asegurar condiciones mínimas de seguridad”.
