Economía

Conferencia conjunta de industriales y comerciantes tras el discurso de Milei

“Un modelo que deja un montón de gente afuera”

Fisfe y Came hicieron pública su preocupación por la caída de las ventas y el empleo, en un marco de “apertura irrestricta” que destruye a las empresas locales.

CAME y FISFE expresaron su preocupación por la caída de la actividad económica. (Prensa -)

Los presidentes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, Ricardo Diab, y de la Federación Industrial de Santa Fe (Fisfe), Javier Martín, trazaron un diagnóstico oscuro del futuro inmediato para el comercio y la industria, de cuyos desarrollos no ven luz al final del túnel libertario. “Este es un modelo que va a dejar un montón de gente afuera”, sostuvo el industrial, mientras el comerciante detalló que “ya hace muchos meses que venimos con volúmenes negativos de venta y con pocas posibilidades de pensar por qué esta ecuación va a cambiar hacia el futuro”.

Los representantes de Came y Fisfe se reunieron este lunes al mediodía en la Asociación Empresaria de Rosario, que también conduce Diab, para analizar la situación del comercio y la industria frente a un Gobierno que pareciera prescindir de la suerte de ambas actividades.

Unas horas antes, en su discurso a la Asamblea Legislativa, el presidente Javier Milei fue tajante sobre esas actividades: “Desde hace casi un siglo, la Argentina está atrapada en la trampa del fetiche industrialista. Nos dijeron que la única forma de generar empleo era sostener un esquema industrial fuertemente subsidiado. Nos dijeron que solo podíamos crecer si vivíamos con lo nuestro”, explicó.

Si bien no dio precisiones, se refirió a los sectores de la actividad que considera que debe desarrollar la Argentina, prescindiendo de los demás: minería, energía, agro, tecnología y finanzas. Para el resto, el desierto. “Muchos temen que en la Argentina del mañana falte trabajo, pero nosotros no. Todas estas nuevas industrias van a suplir con creces la demanda de trabajo retirada por las viejas industrias, y con muchos mejores sueldos”, afirmó el jefe de los restos del Estado.

Los que temen

Martín explicó que los industriales santafesinos ven “con mucha preocupación el 2026, fundamentalmente porque no hay medidas que estén estructuradas en una política industrial. Creo que explícitamente el Gobierno nacional ha dicho que no va a tener política industrial y realmente nos preocupa porque vamos a contramano del mundo”.

El dirigente recordó que la Argentina camina en sentido inverso al mundo desarrollado: “No hay país desarrollado que no esté intentando proteger su valor agregado, sus puestos de trabajo calificados, su industria nacional. Y a partir de ahí es que tampoco vemos medidas que nos ayuden frente a una competencia con un país como China”.

Tras repasar las condiciones que a su entender impiden que la industria nacional compita con la asiática -logística, transporte, impuestos, aranceles, acceso al crédito y dólar competitivo, entre otras- puntualizó que “en ese contexto, una apertura a esta velocidad y de esta manera tan irrestricta lo único que va a generar es más plantas cerradas y más desempleo”.

Diab sostuvo, por su parte, que la cuestión no central no pasa necesariamente por el origen de los productos que se ofrecen, sino porque existe un mercado interno con capacidad de comprarlo. “Hoy se abre el mercado comercial con otras estrategias, que bien podemos y debemos asumirla, pero también nos identificamos con la industria, porque más allá de que un comercio puede vender productos de cualquier origen, también nos ocupa que nuestra industria local siga subsistiendo, porque nuestros clientes son seguramente trabajadores de alguna de las industrias”.

En esa línea, el titular de Came procuró “encontrar ese equilibrio entre lo que el Estado pretende -bajar precios, que puedan comprar productos de cualquier parte del mundo con una calidad determinada y a un mejor precio- y que coincida con las necesidades que tiene el trabajador nuestro, con las posibilidades que tiene nuestra industria, y nosotros como comerciantes”.

Emparejar la cancha

Si bien no mencionó explícitamente la palabra “reconversión”, el discurso del presidente en el congreso dejó trascender que en la radical reconfiguración de la Argentina que pretende su Gobierno no existe lugar para la actual industrial nacional, que debería buscar su futuro en los margenes de Vaca Muerta y la extracción de litio, por ejemplo.

–¿Qué posibilidades de reconversión hay teniendo en cuenta que el Gobierno pone el acento en algunas actividades como petróleo, energía, agro y finanzas?-, preguntó Rosario/12.

–Argentina no puede producir todo, pero tampoco puede importar todo. Si nosotros no tenemos actividades de valor agregado, vamos a tener sueldos paupérrimos. La única manera de que tengamos desarrollo social es con más industria–, respondió Marín.

“Por supuesto que la mayoría de las industrias han invertido mucho en tecnología. Por supuesto que tenemos que incorporar más tecnología, ser más eficiente. Eso está fuera de discusión. Pero el país debe acompañar también con reformas estructurales que todavía no están junto a la apertura”, agregó. Sin que estén hechas las reformas, dijo el industrial, “lo único que hace es anticipar el costo de la transición, anticipar el aumento en el desempleo y posterga igualar la cancha, que es lo que nosotros estamos pidiendo”.

Para el titular de Fisfe, “tenemos que tener una política nacional para precisamente igualar la cancha” y generar condiciones de competencia más igualitaria.

Menos empleo

Mientras destruye empresas y empleo -a razón de 22 mil las primeras en los dos años de Gobierno y de 290 mil los puestos laborales en idéntico plazo-, Milei anuncia un futuro venturoso. “Veremos crecer la petroquímica, la siderúrgica, el aluminio pero no el del tongo-, la producción de hidrógeno, el procesamiento de litio y minerales críticos. Y veremos data centers y capacidad de cómputo instalarse en la Patagonia, donde el frío natural y la energía implican y crean condiciones únicas para la infraestructura de la Inteligencia Artificial”, dijo el domingo por la noche.

Consultado por la reforma laboral recientemente sancionada en el Congreso bajo el nombre de modernización y los efectos en la creación de empleo, el titular de Fisfe sostuvo que “necesitábamos una modernización” pero, aclaró, “lo que pasa es que ninguna ley por sí va a crear empleo. El empleo lo va a crear un incremento en la producción”.

Diab, por su parte, señaló que “la economía macro no está funcionando, el consumo está disminuyendo en la mayoría de los sectores y no podemos escapar de eso. Por eso tenemos también pérdida de puestos de trabajo, negocios que van cerrando, no en una cantidad alarmante pero sí son pequeñas unidades donde el sector familiar trabaja”. En ese sentido, el presidente de Came señaló: “Estamos hablando de puestos de trabajo que se van perdiendo, donde el Pyme siempre resiste hasta último momento para cerrar su local o para despedir un personal”.

Noticias Relacionadas

El laberinto de la industria textil

Editor

Con la carne por las nubes, los bolsillo también sufren por las subas del cerdo y el pollo

Editor

Plan de Financiamiento de Deudas: más de 3 mil santafesinos se sumaron en una semana

Editor
Secret Link