El anuncio de Javier Milei de sanciones contra las empresas vinculadas con la explotación petrolera en las Islas Malvinas generó fuertes cuestionamientos en la oposición. Dirigentes del peronismo consideraron tardía la decisión presidencial y advirtieron que llega después de años de una política exterior que, según sostienen, debilitó el reclamo argentino de soberanía.

El proyecto Sea Lion, ubicado en la cuenca norte de las Malvinas y operado por las empresas Rockhopper Exploration y Navitas Petroleum, quedó en el centro de los anuncios realizados por el Presidente durante su discurso del miércoles. Milei anticipó medidas para aplicar las sanciones previstas por la legislación argentina contra las compañías que participen de actividades hidrocarburíferas no autorizadas.

El ministro de Gobierno bonaerense, Carlos Bianco, cuestionó el momento elegido por el Ejecutivo. «El fan de Thatcher tardó 267 días en cumplir la ley. Ahora lo hace de manera oportunista«, sostuvo, en una crítica que apuntó directamente al cambio de posición presidencial.

Bianco recordó que la provincia de Buenos Aires había advertido sobre la explotación de recursos argentinos vinculada con Sea Lion y señaló que la Ley 26.659, sancionada en 2011, ya contempla sanciones para empresas que realicen actividades hidrocarburíferas en la plataforma continental argentina sin autorización.

La norma no alcanza solamente a las compañías que realizan la explotación. También prevé sanciones para quienes financien esas actividades, les presten servicios o mantengan vínculos comerciales con ellas. En 2021, durante el gobierno de Alberto Fernández, el Estado argentino ya había aplicado esa legislación contra Navitas.

«Si recién hoy, casi nueve meses después, Milei anuncia una medida administrativa, habrá que preguntarse por qué dejó pasar tanto tiempo mientras avanzaba un proyecto destinado a saquear nuestros recursos«, planteó Bianco.

Taiana: «Desmalvinización»

El ex canciller y actual diputado Jorge Taiana también cuestionó el anuncio presidencial. Según planteó, durante los casi tres años de gobierno de Milei la política exterior estuvo marcada por una «desmalvinización«, con el reclamo argentino de soberanía relegado de la agenda.

Taiana sostuvo que las sanciones anunciadas no constituyen una herramienta nueva y recordó que el país ya cuenta con legislación para actuar frente a la explotación no autorizada de recursos naturales en el área de Malvinas.

También expresó reparos sobre otros dos anuncios realizados por Milei: la construcción de una Base Naval Integrada en Tierra del Fuego y la creación de un Consejo de Seguridad Nacional.

«La Base Naval Integrada de Ushuaia la comenzamos a construir en 2022, cuando era ministro de Defensa, y nunca fue pensada para compartir con ningún país extranjero«, señaló Taiana.

Sobre el Consejo de Seguridad, en tanto, planteó que podría quedar vinculado con la estrategia estadounidense conocida como «Escudo de las Américas». «Resulta peligroso», advirtió.

X de Jorge Taiana

«Malvinas no puede ser moneda de cambio»

El diputado y excombatiente Aldo Leiva también manifestó sus reparos y sostuvo que la cuestión Malvinas no debe quedar subordinada a acuerdos o negociaciones de política exterior.

«Malvinas no puede ser moneda de cambio entre Donald Trump y el Reino Unido», afirmó.

La oposición también apeló al término «galtierizar» para describir el repentino giro discursivo del Presidente hacia una posición más confrontativa en torno a Malvinas. La expresión alude a la utilización política de la causa soberana y busca marcar un contraste entre el actual discurso presidencial y la orientación que el Gobierno había mantenido hasta ahora.

El cuestionamiento opositor, en definitiva, no se limita a las medidas anunciadas. El peronismo pone el foco en el momento en que fueron adoptadas, en las decisiones previas del Gobierno y en el vínculo que podrían tener los nuevos instrumentos de defensa y seguridad con la política exterior de Estados Unidos.