Economía

Crece la incidencia de los servicios en los costos de la economía

La luz apaga el margen de las empresas chicas

La energía subió hasta 40% en seis meses para comercios e industrias santafesinas. Las pymes alertan que el tarifazo eléctrico erosiona rentabilidad y empleo.

La factura de la electricidad presiona los costos de las pymes santafesinas. Archivo –

La factura de la electricidad se convirtió en uno de los principales factores de presión sobre los costos de las pequeñas y medianas empresas santafesinas. Entre diciembre de 2025 y junio de 2026, las tarifas de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) para los usuarios comerciales e industriales aumentaron, en promedio, un 38,3%, un ritmo que más que duplicó la inflación acumulada del semestre y que, según la Federación Gremial de Comercio e Industria de Rosario (FECOI), está reduciendo la rentabilidad del sector y agravando el escenario de caída del consumo.

Los datos difundidos por la entidad muestran que una pyme comercial con un consumo medio de 1.200 kWh bimestrales pasó de pagar $287.228 a $401.102 en apenas seis meses, una suba del 39,6%, equivalente a $113.873 adicionales por factura.

En el caso de un taller o pequeña industria con un consumo de 3.000 kWh bimestrales, el costo escaló de $645.299 a $904.998, lo que representa un incremento del 40,2%, es decir, casi $260.000 más por bimestre.

La magnitud del aumento contrasta con la evolución de los precios de la economía. Mientras el IPC nacional acumuló un 16,8% durante el primer semestre y la inflación medida por el Ipec Santa Fe llegó al 17,1%, el costo de la energía para el aparato productivo se incrementó cerca del 40%.

Desde la Federación Gremial explican que el fenómeno responde a una combinación de factores. Por un lado, la actualización mensual del Valor Agregado de Distribución (VAD), indexado por inflación mediante una cláusula gatillo. Por otro, la eliminación de los subsidios nacionales para los usuarios productivos, que obligó a comercios e industrias a absorber plenamente los aumentos del precio mayorista de la energía definidos por la Secretaría de Energía de la Nación.

A ese escenario se suma un esquema impositivo que incrementa el valor final de las facturas. Sobre el importe básico se aplican el IVA, el Fondo de Electrificación Rural, tasas municipales y otros conceptos específicos, que elevan aún más el costo que afrontan las empresas.

El presidente de la Federación Gremial, Eduardo Maradona, sostiene que los servicios públicos se transformaron en un nuevo componente crítico de la estructura de costos empresaria.

“Hay un nuevo jugador que nadie tenía en cuenta: los servicios. Desde la llegada de Javier Milei aumentaron entre un 600 y un 800 por ciento y eso impacta directamente sobre la rentabilidad de las empresas y sobre el bolsillo de la sociedad”, afirmó ayer en diálogo con Rosario/12.

El dirigente explicó que, históricamente, electricidad, gas y agua tenían una incidencia relativamente baja en los costos fijos de las pymes, pero hoy ocupan un lugar determinante. “Antes casi no los contábamos dentro de los costos. Hoy se llevan buena parte del margen que queda”, señaló.

Según Maradona, el problema se agrava porque los incrementos llegan en un contexto de retracción de las ventas. “Las empresas ya vienen resignando rentabilidad para poder seguir vendiendo. Lo poco que queda se lo consume la energía”, resumió.

El dirigente consideró además que los índices oficiales de inflación no reflejan plenamente la realidad que enfrenta el sector productivo. “No condice la inflación que informa el Gobierno con los aumentos que vemos todos los días en construcción, alimentos, combustibles y servicios”, sostuvo.

La preocupación excede a la electricidad. El informe de la FECOI recuerda que la canasta nacional de servicios públicos –que incluye luz, gas, agua y transporte– acumuló un incremento del 54,2% durante el semestre. En ese período, el gas superó el 50% de aumento y el agua registró subas promedio cercanas al 20%.

Para Maradona, esa dinámica termina condicionando incluso la negociación salarial. “No es que las empresas no quieran pagar mejores sueldos; muchas no pueden hacerlo porque no venden y porque los costos operativos crecieron muchísimo”, planteó. Según el empresario, la combinación de caída del consumo, aumento de tarifas y presión financiera está deteriorando la sustentabilidad de miles de pequeñas empresas, y por lo tanto, de sus trabajadores y trabajadoras.

El titular de la Federación también vinculó el escenario tarifario con el cierre de firmas. Aseguró que durante el último año desaparecieron más de 3.000 empresas en la provincia y se perdieron alrededor de 16.000 puestos de trabajo. “Las pymes son la columna vertebral de la economía argentina. Generan el 70% del empleo y el 42% del PBI. Si siguen perdiendo rentabilidad, el impacto sobre el empleo será inevitable”, advirtió.

Aunque reconoció mantener canales de diálogo con las autoridades provinciales y con la conducción de la EPE, Maradona reclamó medidas que permitan aliviar la carga sobre el sector productivo. “Nos atienden, pero el problema de fondo sigue siendo el mismo: cada aumento de los servicios se traduce en menos rentabilidad y menos capacidad para sostener la actividad”, concluyó.

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