La demanda de asistencia social sigue en ascenso
El municipio registró unas 2.000 intervenciones a personas en situación de calle en el trimestre. Proyectan que la tendencia seguirá subiendo para el invierno.

Desde el municipio prevén un invierno con ascenso de la demanda social. Solo durante el primer trimestre del año, la secretaria de Desarrollo Humano y Hábitat registró más de 2.000 intervenciones con personas en situación de calle y estiman que la población sin techo se duplicó en el último año. “Hay un marco económico y social donde la gente empieza a perder el empleo y hay menos ingresos, con una estrategia del gobierno nacional de quitarle el rol central de contención que tenía las organizaciones barriales. Eso se siente”, evaluó Nicolás Gianelloni, responsable de la cartera social del municipio. Hoy los cuatro refugios de la ciudad tienen sus plazas cubiertas en alrededor de un 90%, mientras que el refugio Sol de Noche estima poder abrir sus puertas sobre el final del invierno, en su nueva locación de barrio La Sexta. “Estamos complicados por una cuestión presupuestaria. Este viernes nos transfirieron los fondos de provincia y eso nos cambia mucho el panorama”, explicó Juan Locatelli, vocero de la organización.
A principios de mayo, el municipio puso en marcha el Operativo Invierno que tiene como objetivo asistir a las personas en situación de calle, a través de los refugios municipales y privados que se encuentran en funcionamiento en la ciudad. Los números marcan un aumento en la cantidad de intervenciones sobre personas en situación de calle, por parte del municipio. En 2023, hubo un total de 5.516 intervenciones, de las cuales 2.669 se dieron durante el invierno; mientras que en 2024, el guarismo anual llegó a 9.635, con 4.600 casos durante el período invernal. Con esos números sobre la mesa, desde el municipio prevén que la tendencia seguirá en alza para este año: solo en el primer trimestre, ya se atendieron más de 2.000 intervenciones.
“Nosotros preveíamos un invierno con más demanda social y es lo que se está dando. Lo que hicimos para este año fue reforzar el Operativo Invierno y mantener las líneas que históricamente planteamos, con asistencia alimentaria, asistencia sanitaria y dispositivos de alojamiento”, detalló Gianelloni a Rosario/12. “En estos primeros días del invierno vemos cómo se van cubriendo las plazas que tenemos en los refugios. Hoy todos los espacios están en alrededor de un 90% de capacidad, con una población muy dinámica, que va variando. Pero en todos los dispositivos tenemos muchas demandas de plazas”, añadió.
La novedad del Operativo Invierno 2025 fue la inauguración de un nuevo dispositivo de alojamiento: el Refugio Sudoeste. El nuevo espacio, ubicado en Uriburu y Avellaneda, sumó 40 nuevas camas para alojar a hombres mayores de 18 años. De esta manera, Rosario cuenta con alrededor de 260 plazas para el alojamiento de personas en situación de calle, sumando el refugio Felipe Moré y Grandoli, también destinado a varones mayores de 18 años; y el refugio de Cáritas, para mujeres y mujeres con niños. En esos lugares, además, funcionan centros de día, con el objetivo de mejorar la salud de quienes asisten a los refugios, y fomentar su revinculación familiar y social.
“El balance de lo que fue el programa Verano Solidario ya nos marcaba un crecimiento en la demanda. Por eso, este año agregamos un dispositivo nuevo que abrió en mayo. El Refugio Sudoeste ya está en funcionamiento y con mucha demanda de derivaciones”, detalló el secretario de Desarrollo Humano y Hábitat. Las intervenciones se realizan a partir de recorridas nocturnas, o por avisos puntuales de vecinos que llegan al municipio: “Tenemos determinados lugares preestablecidos para hacer rondas de forma habitual, porque sabemos que es donde se nuclea mayor cantidad de gente”.
Para Gianelloni, el universo de personas en situación de calle viene en ascenso desde la pandemia. “Hay un marco económico y social donde la gente empieza a perder el empleo y hay menos ingresos, con una estrategia del gobierno nacional de quitarle el rol central de contención que tenía las organizaciones barriales. Eso se siente”, evaluó. “Como esa red se ha visto afectada, hay mucha más demanda sobre los municipios y nosotros no hemos recibido recursos nacionales. Hoy estamos trabajando, junto con el gobierno provincial, con más de 30 organizaciones, pero teniendo que adecuarnos a los presupuestos, porque la inversión nacional no está al momento de pensar la política social. Al menos en la ciudad”, añadió.
Sol de noche
El refugio Sol de Noche, otro de los dispositivos con los que cuenta la ciudad, hoy no está disponible. A finales de 2023, los dueños del inmueble de Pasaje Marconi 2040 les notificaron que debían dejar el lugar donde funcionó el voluntariado durante más de diez años. La mudanza se concretó en septiembre del año pasado y comenzó la búsqueda de un nuevo espacio donde poder instalar el dispositivo de alojamiento. Si bien en un momento se anunció un convenio con el municipio para mudarse a Uriburu y Avellaneda (donde se puso en funcionamiento el Refugio Sudoeste), finalmente apareció un lugar más conveniente: una casona en Beruti al 2300.
“Surgió a partir de una gestión del arzobispado, con quien firmamos un contrato de comodato por diez años. Es un espacio que nos servía mucho más por cuestiones estratégicas. Está al lado de La Siberia, donde hay un universo de potenciales voluntarios. De hecho, ya nos reunimos con el rector, Franco Bartolacci, para generar algunas acciones en conjunto”, explicó Locatelli a Rosario/12.
“En La Sexta estamos cerca de todo. Se puede llegar caminando, tenés muchas líneas de colectivos que paran a una cuadra. Y tenemos exclusividad, mientras que en Uriburu y Avellaneda debíamos convivir con otras experiencias que se desarrollan en el lugar”, añadió.
Ante ese escenario, el lugar se encuentra en obras para su reacondicionamiento y no tienen fecha cierta de apertura. El espacio recibió fondos del Concejo y el Municipio para llevar adelante las remodelaciones, y se encontraba a la espera de recursos provinciales para acelerar las obras. Esa gestión finalmente se concretó este viernes. “Estamos complicados por una cuestión presupuestaria. Este viernes nos transfirieron los fondos de provincia y eso nos cambia mucho el panorama”, contó y añadió: “Son alrededor de 20 millones de pesos, que nos permiten darle un espaldarazo grande a la obra, porque hay una relación directa entre plata y tiempo de obra. La idea era abrir en mayo, como todos los años. Creo que lo vamos a estar haciendo en julio con suerte, sobre finales del invierno”.
Parte de las obras contempla una nueva instalación de los servicios: agua, luz y gas. Además, se está levantando un nuevo baño, con dimensiones acordes a la cantidad de gente que se pretende alojar. Asimismo, remodelaciones en las habitaciones, cocina y depósitos. “Si bien el grueso de la estructura de la casa estaba en marcha, estamos haciendo una serie de reformas importantes. Calculamos que vamos a estar entre las 36 y 38 plazas, cuando en Marconi teníamos 35”, finalizó.
