Tras los constantes agravios del libertario, el gobierno brasileño decidió rebajar el vínculo bilateral con la Argentina por primera vez en décadas
La escalada verbal protagonizada por el presidente Javier Milei contra su par de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, colmó definitivamente la paciencia de la diplomacia del vecino país, en una escalada diplomática sin precedentes para la relación entre los países vecinos.
Tras convocar de urgencia al palacio de Itamaraty, el canciller brasileño Mauro Vieira le entregó en mano al embajador argentino, Daniel Raimondi, una severa protesta formal que incluyó una drástica decisión geopolítica: Brasil rebajará el vínculo con la Argentina al nivel de encargado de negocios y pospondrá sin fecha el retorno del embajador Julio Bitelli a Buenos Aires.
Por el momento se desconoce si la administración libertaria adoptará una postura de reciprocidad llamando de regreso a su representante diplomático.
De todos modos, esta decisión de Brasil abre ahora un gran interrogante sobre el futuro de los vínculos entre las dos principales economías del Mercosur.

