La intersectorial de organizaciones ambientalistas detectó un grupo de personas construyendo una cabaña sin autorización. Reclaman la intervención de provincia.

Distintas organizaciones ambientalistas denunciaron un intento de ocupación clandestina en la Isla de los Mástiles. La situación fue advertida durante el fin de semana, cuando se detectó a “un grupo de muchachos” construyendo una cabaña sin autorización en la zona noroeste de la reserva, en lo que entienden como “un claro intento de usurpación” del espacio público. Desde la Comisión Intersectorial Isla de los Mástiles recordaron que se trata de tierras fiscales pertenecientes a la provincia y exigieron la intervención del Ministerio de Ambiente santafesino. En noviembre pasado, las organizaciones habían denunciado que el municipio de Capitán Bermúdez pretendía ceder parte de la isla para su explotación comercial. “Si nosotros dejamos que esto avance sin ningún tipo de control, en dos o tres años nos quedamos sin isla”, sostuvo Jorge Bartoli, de El Paraná No Se Toca.
La construcción fue encontrada en la zona noroeste de la isla, a la altura de Capitán Bermúdez. Por medio de un comunicado, el conjunto de organizaciones que conforma la Comisión Intersectorial Isla de los Mástiles denunció “una ocupación clandestina” que fue advertida el sábado cuando “un grupo de muchachos comenzó a construir una cabaña sin autorización, con un claro intento de usurpación” del espacio público. En esa línea, recordaron que la zona constituye “el único espacio verde público existente” en las islas frente a Rosario y remarcaron que una acción de ese tipo está prohibida: “La isla es un bien común que pertenece a todas y todos los santafesinos”.
La administración de la isla se encuentra a cargo de los municipios de Capitán Bermúdez y Granadero Baigorria, en el marco de un acuerdo con la provincia que las organizaciones entienden “se debe aggiornar”. No obstante, señalaron que se trata de tierras fiscales de Santa Fe “por lo que no existe propiedad privada en la isla”. Además, remarcaron que la Universidad Nacional de Rosario (UNR) se encuentra desarrollando el Plan de Manejo de la reserva, por lo que cualquier intervención en el territorio “resulta improcedente hasta tanto se definan los lineamientos correspondientes”.
En ese marco, desde la intersectorial exigieron la intervención del Ministerio de Ambiente y Cambio Climático de la provincia, a cargo de Enrique Estévez, así como también del secretario de Recursos Naturales, Alejandro Luciani, para asegurar la protección efectiva del humedal. “Resulta inadmisible que, sin autorización alguna, particulares se instalen de manera arbitraria en sectores privilegiados de la isla, vulnerando su carácter público y el principio de igualdad en el acceso al territorio. Una usurpación de estas características sienta un precedente negativo que pone en riesgo la protección del humedal y debilita los esfuerzos de conservación y gestión responsable del territorio”, finaliza el escrito.
Desde El Paraná No se Toca, Jorge Bartoli consideró que la ocupación de terrenos forma parte de un modus operandi clásico sobre las islas. “Es todo un desafío esta isla porque es muy valiosa desde lo ecosistémico, y tiene un enorme potencial desde lo ecoturístico, pero también es muy atractiva para aquellas personas que tienen esta costumbre de ocupar espacios públicos y después es muy difícil sacarlos del territorio”, evaluó en diálogo con Rosario/12. “Las organizaciones estamos haciendo una tarea de guardianes tratando de detectar en qué momento aparece algún vivo queriendo instalarse. Pero no es algo que nos corresponda”, aclaró.
El activista señaló que, al detectar una situación de este tipo, se busca tomar testimonio gráfico, identificar la ubicación espacial e informar a la provincia para que actúe. “Esta ocupación se da en una zona que le corresponde a Capitán Bermúdez. Desde hace tiempo le venimos reclamando que encare tareas de preservación y se ocupe de lo que tiene concedido gratuitamente por la provincia, pero no lo hacen”, cuestionó y agregó: “Si nosotros dejamos que esto avance sin ningún tipo de control, en dos o tres años nos quedamos sin isla. Ejemplos de que eso puede pasar sobran y nosotros tenemos claro como termina este asunto si no denunciamos”.
Denuncias
En noviembre del año pasado, la intersectorial de organizaciones ambientales denunció que el municipio de Capitán Bermúdez pretendía ceder parte de la Isla de los Mástiles para su explotación comercial. El foco se puso sobre la zona de Punta Armado, al extremo norte de la isla, donde advertían sobre un proyecto para la instalación de un parador náutico impulsado por un empresario “con antecedentes cuestionables en gestión territorial y ambiental, a cambio de un irrisorio canon mensual de 500.000 pesos”. Las organizaciones fueron al Concejo de esa localidad para pedir explicaciones y denunciar que se trataba de un negocio “a espaldas de la sociedad”.
Por último, Bartoli remarcó la importancia de la observación activa sobre el lugar y la denuncia ante situaciones irregulares. En esa línea, recordó que los primeros trabajos importantes de preservación en la zona se hicieron hace unos seis años, cuando detectaron loteos ilegales en la isla, que luego se ofrecían a la venta por Facebook. “Si las organizaciones, que en ese momento fuimos las que pusimos el grito en el cielo, hubiéramos dejado que esto avanzara, hoy la isla estaría totalmente privatizada y loteada de manera irregular. Esto no es una cosa que nosotros supongamos, o exageremos, tenemos ejemplos claros en nuestra zona de que eso ya ha sucedido en otros espacios de islas”, finalizó.
