El presidente Javier Milei brindó detalles de la reforma general del régimen laboral que impulsará tras las elecciones «para darle previsibilidad a las empresas e incentivar la contratación formal».

Según manifestó el mandatario, en la sede de Sidersa, los cambios legislativos «van a beneficiar a más de medio millón de pymes, empresas grandes y fundamentalmente a los trabajadores» y van a «motorizar la creación de cientos de miles de puestos de trabajo en blanco en el sector privado».

Milei destacó que la reforma laboral buscará ofrecer «un marco jurídico en lo laboral claro, simple y predecible, que deje de ser un obstáculo para la contratación». Según el libertario, se trata de impulsar la negociación de los convenios colectivos para adecuar los marcos contractuales a la realidad productiva y laboral actual.

Asimismo, explicó que «con esta nueva reforma las cámaras y los sindicatos se van a poder sentar a negociar». Aclaró que quienes deseen mantener los esquemas tradicionales podrán hacerlo, mientras que aquellos que quieran actualizar los marcos contractuales tendrán la oportunidad de acordar nuevas reglas adaptadas a la economía actual.

Milei agregó que la reforma apunta a terminar con la denominada industria del juicio. «Esta reforma está orientada a terminar de una vez y para siempre con la nefasta industria del juicio. Para esto, vamos a buscar eliminar la discrecionalidad de parte de los jueces laborales a la hora de dictar sentencias», afirmó.

El plan contempla también mayores libertades para pactar contratos, incluyendo la posibilidad de fijar la remuneración en la moneda que acuerden las partes. Además, se prevé la creación de un sistema de banco de horas, pensado para equilibrar la productividad con las necesidades estacionales o temporales de las empresas y los trabajadores.