La mudanza de la banca privada consolida un marcado proceso de desocupación en el casco histórico de la ciudad.
La desocupación definitiva de la histórica sede del Banco Santa Fe en la esquina de San Martín 715 y Santa Fe ya es un hecho oficial.
Hacia dónde se mudó: Voceros de la entidad confirmaron que «del banco ya no quedó nada» en ese lugar. La operatoria fue absorbida en parte por la sucursal tradicional de la peatonal Córdoba al 900 y por el moderno Centro de Negocios inaugurado sobre el bulevar Oroño al 900.
Lo único que permanece activo de cara al público son los cajeros automáticos ubicados sobre la peatonal San Martín al 700. El resto de las instalaciones (el majestuoso salón principal, oficinas y cajas) ya fue desmantelado.
El inmueble nunca formó parte de los activos transferidos al sector privado durante la privatización de la banca pública en los años 90. Sigue perteneciendo a una sociedad con participación estatal controlada por la Provincia de Santa Fe (Sapem).
El Grupo Petersen (administrador del banco) tiene un contrato de alquiler firmado y paga el canon correspondiente hasta mediados de 2027. Hasta esa fecha, las llaves y la explotación formal siguen bajo la órbita del holding.
