En la Universidad de Stanford, cuando el presidente dijo que la gente no es idiota como para morirse de hambre, estaba negando las fallas de mercado. ¿Esto es así? ¿Es posible que el mercado solucione sus propias fallas?

– No encuentro referencia bibliográfica que diga que no hay fallas de mercado, que las fallas de mercado las solucione el propio mercado. Es una especie de invención de él. ¿Quiere decir, entonces, que todo el mundo está equivocado, incluyendo los países desarrollados al intervenir en las fallas de mercado? Es una posición absurda. El presidente en ese discurso dijo que la idea no se puede imponer a la realidad, pero es lo que hace él, que impone su idea, pero la realidad es otra cosa. Es un concepto darwianiano de la economía, que en el mundo de las empresas sí ocurre, ya que las grandes se comen a las chicas. A Milei no le importa que una persona enferma se muera o que una empresa cierre, para él tiene que pasar eso. Hay definiciones políticas contrarias a la cultura nuestra y a nuestros valores. Y definiciones teóricas que no existen. Creo que el mundo se está dando cuenta de eso.