Como es habltual, el Jefe de Estado aprovecha el fin de semana largo para hacerse una escapada. En este caso, a Chapadmalal.
El gobierno nacional pasa uno de sus peores momentos en materia económica: la disparada del dólar le hizo perder más de US$ 4000 millones en apenas una semana, el Banco Central debió subir la tasa al 30,25%, la inflación no cede, las críticas por los tarifazos escalan y prometen más dolores de cabeza al oficialismo
Sin embargo, el presidente Macri no pierde sus ganas de descansar y «desenchufarse». Como hace cada vez que puede, el mandatario viajó este viernes a Chapadmalal junto a su actual esposa, Juiana Awada, y la más chica de sus hijas, Antonia.
El mandatario arribó a la Casa Rosada alrededor de las 15:00 y, tras saludar a un grupo de alumnos de un colegio del partido bonaerense de Ezeiza en el Patio de las Palmeras, encabezó una reunión de seguimiento de gestión con el ministro de Energía y Minería, Juan José Aranguren, y una de coordinación de Gobierno con la «mesa chica». Luego partió hacia su lugar de descanso.
De esta manera, el líder del PRO vuelve a elegir el Complejo Turístico costero como lugar de descanso para un fin de semana largo: los feriados de Carnaval y Semana Santa, así como las jornadas de trabajo del Gabinete nacional, fueron las anteriores ocasiones en la que Macri viajó a Chapadmalal en lo que va de 2018.
