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El aberrante mundo de la pedofilia: los degenerados de Edén se desnudan frente a menores de edad

La vuelta del calor hace retomar los hábitos veraniegos. Sol, pileta, actividades al aire libre y ruedas de amigos tomando mate en sagrada comunión, vuelven con fuerza.

Como todo el mundo sabe, hay dos maneras de hacer esa vida: con o sin ropa. Los «textiles» son quienes cubren su cuerpo con vestimenta, aunque más no sea para cubrir las partes íntimas. Por el otro lado están los que se reúnen en lugares cerrados para hacer exactamente lo mismo, pero al natural.

El nudismo es una práctica reservada para quienes quieren vivir libres de tabúes. Vestirse es fácil, desnudarse no lo es porque implica exhibir el cuerpo tal como es. Sin ropa no se pueden disimular esos kilos demás, ni los cambios que vienen con el paso del cuerpo.

Según la Real Academia Española, el nudismo es la “práctica de mostrarse completamente desnudo en público, específicamente por considerar que la desnudez completa es conveniente para un perfecto equilibrio físico y moral”.

En la Argentina el nudismo está penado. El artículo 129 del Código Penal dice: «Será reprimido con multa de mil a quince mil pesos el que ejecutare o hiciese ejecutar por otros actos de exhibiciones obscenas expuestas a ser vistas involuntariamente por terceros. Si los afectados fueren menores de dieciocho años la pena será de prisión de seis meses a cuatro años. Lo mismo valdrá, con independencia de la voluntad del afectado, cuando se tratare de un menor de trece años”.

A pesar de lo dicho en el párrafo precedente, en nuestro país el nudismo se practica. Para evitar ser alcanzados por la tipicidad de la conducta, los nudistas se reúnen en quintas habilitadas para ello.

Por el precio de una entrada, cualquier mayor de edad puede andar sin ropas por predios privados, acompañado/a por gente que comparte esas vivencias.

Para nuestro ordenamiento jurídico, las acciones privadas que no afecten a terceros están exentas de pena. Por eso hay que aclarar una cosa: mientras el nudismo se practique entre mayores de edad, en ámbitos privados y sin vulnerar la voluntad de terceros, es legal.

Pero hay veces en que las pesonas se apartan de la legalidad. En la zona de La Reja, partido de Moreno, provincia de Buenos Aires, hay una quinta llamada Edén, donde se practica «nudismo familiar», que en otras palabras significa que mayores de edad pueden desnudarse libremente en presencia de menores.

La información circula en grupos de Telegram en los que nudistas (algunos a favor y otros en contra de compartir la actividad con menores) intercambian información sobre las novedades del ambiente.

Ante la gravedad de la situación NOVA intentó comunicarse con el lugar, pero el resultado fue infructuoso. De todas formas se aporta material fotográfico en el que se puede ver que desde la web de Edén intentan mostrar que es algo natural, e incluso beneficioso para los niños, como si se tratase de algo normal.

Investigación:

Gustavo Zandonadi

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