Cada vez más fragil, Milei todavía gobierna dentro del Congreso. La oposición, entre la masividad callejera y la falta de conducción política. Vuela el riesgo pais y desde Wall Street advierten: no hay blindaje que alcance para la Argentina libertaria. Vaca Muerta, el activo clave para Milei y Lamelas.

Avance, retroceso o loop sin horizonte. Un día más de derrota opositora adentro del Congreso y represión afuera. La presión de miles de personas que volvieron a salir a las calles y la falta de conducción política. Un gobierno blindado por antiguos guardianes de la república que ya no piden el cumplimiento de la ley. Mientras en Wall Street los fondos de inversión ven a Javier Milei camino a una derrota en 2027, La Libertad Avanza todavía gobierna dentro del Congreso y goza cuando desata su enésima cacería en las afueras del Palacio.
El arco de poder que sostiene a Milei abandona sus formas para violar leyes, gobernar por decreto y reprimir -ahora tambien- las marchas universitarias. Con cancha inclinada y un arco de voces policiales que custodian el proyecto libertario, las imágenes que se viralizan suelen confirmar la percepción previa en un mundo de sentido astillado.
El debate más intenso asoma en el continente opositor. ¿Qué es lo que prima? La potencia de la movilización popular masiva en todo el país o las heridas provocadas por un gobierno que dispara endemoniado gases y balas sobre estudiantes, manifestantes y periodistas. La repetida denuncia del colaboracionismo que auxilia al proyecto de extrema derecha o el error de convocar sin fuerza suficiente a voltear un DNU que es la piedra angular de la gobernabilidad libertaria. El fallo de la Corte Suprema, que el viernes 9 dio marcha atrás para salvar a Milei del problema que había generado, descomprimió la tensión y el dictamen que LLA logró el miércoles último para reponer límites a la venta de tierras terminó de saldar la discusión en el recinto.
Afuera, también aparecen sensaciones encontradas. Un proceso de confrontación en la calle que expone al gobierno de Milei y suma nuevas generaciones a la militancia o la épica orfandad de los que enfrentan a la represión policial solos, con una bandera argentina en la mano. La confluencia del palacio y la calle o mundos separados que apenas si se rozan. Crecimiento y aprendizaje o nueva frustración ante un experimento que afirma su autoridad sobre su repertorio represivo. La confluencia masiva de distintos reclamos en movilizaciones que alumbran un cambio de ciclo con nuevo gobierno o la dirigencia que se mantiene a distancia del activismo anti-Milei y piensa cómo regular esa fuerza en beneficio propio. Todo convive en una composición irregular. Tal vez haya que esperar a las elecciones presidenciales para tener una primera respuesta.
El jueves 15 de octubre, los gases lacrimógenos entraron como nunca al cuarto piso del edificio del Congreso donde estaban los diputados. El bloque de Fuerza Patria supo en todo momento que estaba lejos de lograr el quórum. La santiagueña Estela Neder, hermana del senador peronista Emilio “Pichon” Neder, había avisado que se iba a ir de viaje a Nueva York y no estaría en la sesión. El radical Gerardo Zamora dice que no la conduce. El fueguino Paulo Tita ni siquiera había avisado a las autoridades del bloque. Gustavo Melella no lo ordenó. ¿Quién conduce al peronismo opositor? ¿Quién asume la responsabilidad?
A eso se sumaban los votos de Osvaldo Jaldo y Gustavo Saenz, que ya habían anticipado su apoyo al blindaje libertario. Y el radical Maximiliano Pullaro, que chocó con Martin Llaryora y partió en dos el espacio que eligió llamarse Provincias Unidas.
En un momento en que Milei enfrenta el impacto de la recesión en el mercado de trabajo y el riesgo país escala más de 50% en los últimos 2 meses, la derrota de la oposición en un tema medular reactivó las dudas dentro de la bancada del peronismo. Aunque nadie quiere disputar la conducción de Germán Martínez, una parte del bloque ve al peronismo enredado en una discusión de minorías, sin una estrategia clara y acostumbrado a perder, incluso cuando no hace falta.
“En el bloque no hay discusión ni estrategia clara de hacia dónde queremos ir”, se queja un diputado que ve a Fuerza de Patria incapaz de conducir el proceso que se abre. Acostumbrado a gozar el ejercicio de la autoridad, el peronismo derivó durante el Frente de Todos en una experiencia contranatura: sufrió el poder. Y lo perdió más rapido que nunca. Hoy oscila entre ser opción de poder o fuerza testimonial.
Forzado por la presión de las distintas corrientes de la oposición, el gobierno tuvo que retroceder y el miércoles próximo se tratarán la Emergencia en Discapacidad y el límite de la venta de tierras rurales. Sin embargo, algunos en FP ven que al oficialismo victorioso porque se van a aprobar sus proyectos, incluso cuando se sabe que Milei y Caputo están listos para vetar cualquier aumento en discapacidad. También, que el capítulo 6 del presupuesto 2027 altera en el artículo 39 el esquema de financiamiento de las prestaciones de discapacidad y en el 36, 37, 38, 40 y 41 desarticula los avances de la Ley de Emergencia 27793.
Milei no pudo festejar como quisiera porque volvió a quedarse sin la foto con Donald Trump. El backchannel de Leo Scaturicce y Santiago Caputo con Washington se topó con una pared de hormigón, admiten en Casa Rosada. Además, la escalada del riesgo país a 650 puntos volvió a encontrar al ex panelista en Estados Unidos, como tres semanas atrás, cuando participó de la asamblea de la ONU. Para el ex Estratega Jefe para Latinoamérica de Barclays Bank Sebastian Vargas, los mercados empiezan a incorporar el riesgo de un resultado adverso para Milei en 2027. Las razones son dos: la caída de la popularidad del presidente y la insistencia en un rumbo económico que lo lleva a la derrota. “Un inversor que está preocupado por la caída del presidente quiere quiere ver políticas que apuntalen su popularidad y lo que vimos en los últimos meses fue al gobierno diciendo ‘no me voy a mover’”, dijo Vargas el miércoles pasado en el programa “Fuera de Tiempo” de Radio Con Vos. Hoy estratega de mercados emergentes de Seaport Global, Vargas vive desde hace años en Nueva York y conoce a funcionarios y economistas de todos los gobiernos recientes. Desde su perspectiva, el gran activo que vendía Milei se esfumó: el sueño del ajuste popular, advierten en Wall Street, llegó a su fin.
Frente a la turbulencia que parece haber llegado un año antes de las elecciones, Milei y Caputo dicen tener una bazooka de reservas. “No existe tal cosa como un blindaje para la Argentina. La verdad es que en Argentina nunca faltan pesos para comprar dólares. Todos estos blindajes existen hasta que tenés un grado de corrida cambiaria. Y partimos de una dolarización mensual muy alta para no ser un año electoral. Si vos tenés el año que viene una fuerte salida de capitales que multiplique los 2500, 3000 millones de dólares que salen por mes ahora, es un blindaje cada vez más blando y dependés fundamentalmente de la confianza doméstica que exista en que no va a haber una devaluación después”, dijo Vargas.
Milei está en una encrucijada y su pánico a un espiral de inestabilidad lo aferra al dólar planchado. Caputo logró un récord que va a quedar en la historia: entró en recesión en el arranque de los mejores 18 meses de la historia y pese al boom exportador. Para la enorme mayoría de los argentinos, la caída de la actividad y las filas interminables de personas que pelean por 30 puestos de trabajo en el partido de Moreno pesan más que las postales que se verán entre el lunes y el jueves en Neuquén, en la nueva edición de la Exposición Argentina Oil & Gas (AOG). El lunes Milei estará en el acto inaugural y el martes la estrella será el embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas. El interesante escenario político que elaboró la consultora Epyca dice que la AOG 2026 llega en un momento crucial de la historia de Vaca Muerta. “En agosto, la cuenca produjo el 74% del crudo y 75% del gas del país (…) El Presupuesto 2027 descansa explícitamente sobre el ingreso de divisas petroleras, lo que convierte a la cuenca en un activo sistémico y no solo regional”, dice.
El analisis de Epyca sobre las jornadas que organiza el Instituto Argentina de Petroleo y Gas (IAGP) toma a Neuquén y Río Negro como parte de un eje que funciona de conjunto y se desplazó de la producción a la evacuación y la monetización. “Neuquén produce hidrocarburos, Río Negro los exporta”. Mientras Neuquén consolidó un modelo propio de negociación con las operadoras, Río Negro se convirtió en la plataforma de salida: oleoducto VMOS, buque de licuefacción y Decisión Final de Inversión de Argentina LNG.
El trabajo elaborado por la consultora de Martín Kalos y Alejo Passetto dice que Rolando Figueroa y Alberto Weretilneck gozan de un activo poco frecuente en la política argentina: mayorías legislativas amplias para la agenda energética. Los números dan cuenta de la importancia que tiene también para Lamelas y amigos suyos como los hermanos Más, los dueños del Inter de Miami que en 2026 lograron su gran objetivo: vencieron a Paolo Rocca y se quedaron con la construcción del gasoducto principal del proyecto Argentina LNG con su constructora Pumpco, en un consorcio con los italianos de Bonatti y Contreras Hermanos.
Neuquén pasó de producir el 22% del petróleo y gas del país hace una década a cerca del 70% actual. En el primer semestre, las exportaciones neuquinas de combustibles y energía sumaron 4226 millones de dólares (+44% interanual) y el gobierno de Figueroa anticipa un récord de USD 12000 millones de inversión este año en la provincia. “No hay antecedentes en la historia argentina de dos provincias, fuera del centro geográfico, acumulen tan rápidamente tanto poder geopolítico”, marcan los autores.
Más allá de méritos que se les pueda atribuir, Figueroa y Weretilneck son los grandes beneficiarios de la hora -aunque no los primeros- de un esquema que nació con la reforma de la Constitución de 1994 y tiene como reverso incómodo el sálvese quien pueda que se expresa en el Congreso nacional. Provincias ricas en un país con millones de trabajadores pobres.
Para Epyca, los riesgos de 2027 pasan por la ejecución y licencia: el poco tiempo entre la audiencia pública de Argentina LNG y su Decisión Final de Inversión, el estrés sobre la infraestructura vial y de servicios urbanos, la presión sobre proveedores locales y mano de obra, el pasivo de residuos y la sismicidad inducida en Neuquén y la conflictividad ambiental en el Golfo San Matías. Son desafíos de la Argentina que nadie discute entre las elites dirigentes y que los optimistas del peronismo ven como un activo diferencia si es que en 2027 tienen, como esperan, una nueva oportunidad para volver al poder.
Sergio Massa no solo exhibe ahora el vinculo directo que mantiene con Cristina desde hace 5 o 6 años. En las últimas semanas, en un encuentro reservado que se comenta con detalles en lo más alto, Massa y Gerardo Zamora decidieron aunar fuerzas camino al año electoral. Del esquema forma parte también el peronismo que lidera Juan Manuel Olmos. El ex ministro de Economía y el ex gobernador de Santiago del Estero se conocen desde hace tiempo y comparten mucho. Los dos apuestan a tener el respaldo de Máximo Kirchner y de su madre en una hipotética competencia con Axel Kicillof. Una vez más, el Día de la Lealtad encontró separadas a las distintas tribus. Massa piensa que Milei no tiene los votos para suspender las PASO pero el apoyo de los gobernadores a Milei en la discusión por el DNU 70/2023 hace presumir a especialistas como Olmos y Miguel Angel Pichetto que la extrema derecha tendrá los votos para dar de baja las primarias, si así lo desea.

