En una entrevista que sus partidarios prefieren olvidar, el actual mandatario había dicho que «las Malvinas serían un déficit adicional para el país».
El reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas es una de las pocas cosas que comparte la dirigencia política en su conjunto. Sin embargo, el archivo suele jugarle malas pasadas a algunos y, en este caso, el que está en el foco es el Presidente de la nación.
Desde que Macri fue elegido jefe de Gobierno en 2007, su discurso sobre el archipiélago cambió y de aquel entonces a hoy mantiene una línea conveniente con el sentir de los argentinos. «De manera inexorable y en paz serán nuestras«, dijo repetidas veces en los últimos diez años.
Sin embargo, en 1997 el empresario que no vislumbraba en absoluto el lugar político que ocuparía pocos años después fue consultado sobre el tema y su respuesta sorprendió. En una entrevista con el diario Página 12, Macri minimizó el reclamo y afirmó: «Nunca entendí los temas de soberanía en un país tan grande como el nuestro (sic). Nosotros no tenemos un problema de espacio como tienen los israelíes«.
Y no se quedó ahí. Fiel a su ideología de ajuste, el empresario señaló que «al Tesoro de Inglaterra le cuesta bastante plata por año mantener las Malvinas» por lo que, de recuperarlas, «las Malvinas serían un déficit adicional para el país«.
De algún modo, la política actual del gobierno viene a confirmar la sinceridad de aquellas palabras: se abandonó el reclamo de soberanía, se permitió a los ingleses avanzar en la explotación pesquera y de hidrocarburos, y ya ni siquiera se cuestiona la creciente militarización del Atlántico Sur.
