El canciller argentino Gerardo Werthein y Howard Lutnick decidieron que Argentina revisará todos los cuestionamientos que hizo la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) en su último informe, y a continuación se acordaría una armonización de los gravámenes que se imponen en el intercambio comercial.
A solo un día después del impactante anuncio de suba de aranceles realizado por el presidente norteamericano, Donald Trump, el gobierno argentino comenzó a operar para tratar de atenuar el impacto. El canciller Gerardo Werthein acordó con el secretario de Comercio de los Estados Unidos, Howard Lutnick, abrir una instancia de negociación para aplacar el porcentaje arancelario del 10% correspondiente para Argentina.
Trump anunció aranceles recíprocos, que significó la aplicación de al menos 10% a todos los productos que ingresan a Estados Unidos y esto afecta a este país del Sur, que ya fue impactada por el 25% de aranceles globales al acero y aluminio que impuso EE.UU semanas atrás.
El Gobierno argentino celebró que le hubieran impuesto el arancel mínimo que anunció Trump ya que otros como China, la Unión Europea (UE) y naciones asiáticas resultaron mucho más afectados con aranceles de hasta el 46%.
El presidente Javier Milei posteó “amigos son los amigos” en referencia a su relación con el republicano. Pero casi todos los países de América latina (e incluso con gobiernos que no tienen tan buena relación con EE.UU como el de Brasil y el de Colombia) también recibieron el 10%.
“Gracias por el excelente encuentro y la cálida bienvenida a nuestro equipo”, dijo Werthein tras el encuentro. “Trabajando juntos, vamos a fortalecer y expandir el comercio entre nuestras dos grandes naciones”, agregó.
Milei celebró la rapidez del encuentro y replicó un posteo del hijo de Trump, Eric, que decía que «no querría ser el último país que trate de negociar un acuerdo comercial con Trump. El primero en negociar ganará, el último perderá absolutamente. He visto esta película mi vida entera».
No se conocen detalles de las reuniones, pero el Gobierno busca que la relación estratégica bilateral y la buena sintonía entre el presidente Trump y Javier Milei logre alguna exención tarifaria que limite el impacto arancelario en los productos argentinos.
La ofensiva será también al máximo nivel porque el jefe de la Rosada ya está en Palm Beach para encontrarse por la noche con el presidente Donald Trump en la residencia de Mar a Lago, donde recibirá un premio en una gala patriótica, pero también buscará conversar con el republicano.
