Representar a los más castigados
Antonio Ratner fue reelecto en el Sindicato de Municipales. Los desafíos del empleo público en un contexto de retroceso.

Sobre un padrón de 9.600 afiliados en condiciones de votar, 6.210 ratificaron a Antonio Ratner al Frente del Sindicato de Trabajadores Municipales de Rosario, entidad a que llegó décadas atrás como delegado de la Dirección de Informática, para luego convertirse en el adjunto del secretario general Néstor Ferraza, fallecido en 2013. Desde entonces ocupa la conducción, que comparte con Yamile Baclini. “Es importante el respaldo no solamente en lo personal, sino en la comisión directiva que viene trabajando desde hace cuatro años, en haber defendido la estabilidad del estatuto, la estabilidad del escalafón, de no haber perdido un solo puesto de trabajo”, dijo, y recordó que en el “contexto en el que vivimos”, y particularmente el sector público, el rol sindical pasa “por sostener lo que tenemos” más que por obtener “conquistas”.
En diálogo con Rosario/12, el dirigente explicó que la principal demanda de los afiliados se concentra “en el salario” que “en el sector público perdió el 30% en los últimos dos años”. Consideró que el peor momento con la patronal -es decir, el o la intendenta- fue en la gestión del radical Horacio Usandizaga y el mejor, con Héctor “Tigre” Cavallero.
Además, contó una particularidad de su tarea gremial. “¿Sabés cuál es la curiosidad? Que todos los que quieren ser intendente pasan por el Sindicato Municipal a a prometer fidelidad y amor eterno, y después se olvidan de lo que prometen”. Pero ya no ven el amor como adolescentes. “Ya no nos convencen con esas expresiones, no es solamente traer una flor y un poema”, dijo.
Las elecciones de renovación de autoridades del sindicato se realizaron el viernes pasado, con lista única. “Nosotros lo tomamos como un plebiscito de la gestión y, afortunadamente, nos han acompañado la gran mayoría de los afiliados”, contó. “Dentro de este contexto que vivimos todos los argentinos, los trabajadores en particular, es bastante meritorio, porque no hablamos de conquistas, hablamos de sostener lo que tenemos”, añadió.
Sobra mes al final del sueldo
–Cuál es la principal demanda de los trabajadores municipales, el salario?
–El sector público es el que más salario ha perdido en todo este tiempo, del 2024 hasta ahora ya ha perdido más de un 30 por ciento si uno lo compara, y estos son datos oficiales. Lo que pasa que el Gobierno (nacional) está empeñado en difundir que es el que más le ha quitado al sector público, porque quiere demostrar de que está en contra del Estado, está en contra de las funciones, los servicios que presta el Estado, está en contra de la educación que tiene que financiar el Estado, está en contra de las jubilaciones, de los que trabajaron más de treinta años y hoy no pueden llegar ni al día diez de cada mes. Por eso digo que dentro de este contexto el haber defendido el empleo público, el horario de trabajo, una ley de franquicia y licencias -porque no hay muchas leyes de franquicia y licencias- son todas cuestiones que ha valorado el gremio a la hora de de decir y volver a apoyarnos.
Por paritarias locales
El gremio de los trabajadores públicos locales espera que la autonomía de la que goza Rosario desde el año pasado, luego de la reforma constitucional, se plasme en un convenio colectivo propio y en paritarias locales que no sigan, necesariamente, las del sector público provincial.
“Por un lado el intendente dice que somos autónomos, envió un proyecto de autonomía que trató el Concejo y que lo votó, en el que solamente a los municipales se les permitió tener una página de ese trabajo que tenía más de cuatrocientos cincuenta. En aquel momento nosotros salimos a decir ojalá tengamos un convenio colectivo, ojalá podamos discutir un nuevo escalafón. Y lo que sí logramos es que se reconozca que se crea el ámbito paritario local”, explicó Ratner.
Pero no todo es color de rosa. “Un ámbito paritario local cuando cuando la provincia discute con sus trabajadores una pauta salarial a nosotros nos condiciona. Y hablo del resto de los trabajadores, no solamente los municipales. Y si uno acuerda más de lo que acordó el gobierno no te homologan el aumento, o sea que si no hay paritarias libres esa es otra de las cuestiones que que nosotros venimos reclamando”, añadió.
El reelecto dirigente considera que el Estado municipal no es deficitario, no está sobredimensionado -posee la misma planta de personal desde hace más de una década- y tiene una relación de trabajadores y ciudadanos de las mejores del país.
El costo laboral, además, no supera el 50 por ciento del presupuesto, dijo. “Tenemos todas las condiciones para poder discutir el salario, cuando uno quiere trabajadores de primera también tiene que pagar de acuerdo a los trabajadores que quiere”, sostuvo.
El mejor y el peor
Para Ratner, el peor empleador que tuvo como trabajador municipal fue el ex intendente Horacio Usandizaga, que mantuvo un profundo conflicto con el sindicato. Aquel enfrentamiento entre el titular del Departamento Ejecutivo y los empleados fue lo que lo “motivó” a comprometerse “gremialmente para que los trabajadores municipales de Rosario vuelvan a tener un derecho, vuelvan a tener una opinión”.
El sindicato entonces estaba intervenido por una junta normalizadora, en tiempos de recuperación de la democracia. “Usandizaga no quería que se normalice el sindicato, porque si no él iba a tener una oposición enfrente con las medidas que tomaba”, recordó.
“Él decía ‘el gobernador no me va a decir lo que tengo que hacer’. Pero no usaba eso para mejorar la situación de los trabajadores municipales, sino para pagar el 50 por ciento menos que los salarios de la provincia”, recordó Ratner.
En el otro extremo de sus valoraciones ubica al Tigre. “El mejor para mí fue Héctor Caballero. No solamente por todo lo que hizo en la ciudad, sino de que de pronto los rosarinos no sabíamos que teníamos un río del otro lado, porque teníamos un paredón de cuatro metros de altura, y hoy tenemos parque, tenemos río, tenemos gas en toda la ciudad. Hizo muchísimas obras y y llevamos una gestión muy buena porque recibía a los delegados, charlaba con ellos, muy amplio, muy generoso”, rememoró.
