carrera 2027

El peronismo empieza a ver posibilidades de ganarle a Milei y le da forma a una propuesta electoral

Aunque persisten diferencias, la reunión entre Axel Kicillof y Máximo Kirchner generó una señal de paz. El foco de conflicto pasó a ser por las reelecciones de los intendentes. El rol activo de Sergio Massa

Máximo Kirchner - Axel Kicillof - Sergio MassaPese a los cortocircuitos y la desconfianza, el peronismo avanza en la construcción de una alternativa electoral para el 2027

Hay un poco más de claridad. Un poco. Tampoco demasiado. Pero en el peronismo empieza a existir una idea que configura los movimientos de la dirigencia. Hay una sensación uniforme de que existen chances concretas de ganarle a Javier Milei el año que viene, pero también de que ya no se puede seguir perdiendo el tiempo en internas. Aunque las tensiones se mantengan latentes. Aunque los problemas de fondo no desaparezcan. La necesidad de acuerdos es imperiosa porque cada vez queda menos en el reloj para que se abra el calendario electoral.

El símbolo más claro de esa comunión necesaria es el encuentro que esta semana tuvieron Axel Kicillof y Máximo Kirchner para acordar los lugares en la nueva etapa del PJ Bonaerense. Fue una reunión buena, que no terminó ni en una batalla campal, ni en la proclama de unidad. Pero fue un mensaje claro hacia el resto del universo peronista, donde se empezaron a preguntar, con un poco más de optimismo, si realmente sobrevive la posibilidad concreta de llegar a un acuerdo político después de la guerra.

La visita del Papa León XIV pondrá en pausa los movimientos de la política nacional. El foco de atención estará puesto en el mensaje que deje el sucesor de Francisco, un hombre que sigue su línea pastoral y que se prevé que refuerce el discurso que la Iglesia católica tiene en Argentina en los últimos meses. No hablará de la política local ni de los políticos nacionales. Pero dejará mensajes vinculados a la realidad de la región y el país. Así lo entienden en la Iglesia. Después cada cuál decodificará el mensaje como quiera.

Ese tiempo de calma le dará aire al gobierno nacional para afirmarse sobre la agenda eclesiástica y ponerse a la sombra, luego de una hilera de malas noticias vinculadas a sus aliados internacionales. Esos días le servirán también al peronismo bonaerense para extender la tregua forjada en La Plata, y al conjunto de los dirigentes justicialistas para contribuir, en sus movimientos aislados, en la idea de que hay una alternativa en construcción que ya no tiene freno.

reunión Kicillof, Massa, Máximo Kirchner y los intendentes por DNU MileiLa reunión de Axel Kicillof y Máximo Kirchner en La Plata bajó los niveles de tensión en el peronismo bonaerense

En esos días, y sobre todo haciendo foco en donde se concentra la discusión nacional en términos electorales, el único ruido que sigue vigente involucra a Axel Kicillof y Sergio Massa. El Gobernador ha planteado públicamente su respaldo a la reelección de los intendentes bonaerenses, mientras que el líder del Frente Renovador (FR) ha dejado en claro, a través de sus dirigentes más cercanos, que mantendrá su histórica postura contraria a la continuidad, sin fin, de los jefes comunales

El mensaje del massismo esta semana fue contundente. Ellos no acompañarán con sus votos la iniciativa que ya hace tiempo presentó la legisladora Ayelén Durán, del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), pero tampoco orquestarán un plan para frenarla. Kicillof, creen ellos, se tiene que encargar de buscar los votos y, al día de hoy, esos votos no están. “Les prometió a los intendentes que iba a bancar un proyecto en una Legislatura donde está en minoría y en la que una parte del peronismo no lo acompaña”, sostuvo un importante dirigente del FR.

En el peronismo de la provincia de Buenos Aires hay un amplio consenso subterráneo sobre la importancia de que salga la ley de reelecciones. Más allá de la posibilidad de los intendentes de renovar su poder en la cúpula ejecutiva del municipio, entienden que la confirmación de mandatos sin límites evita los conflictos por la sucesión en los municipios y le saca presión al armado legislativo del año entrante. Porque sino todos los intendentes salientes empezarán a friccionar por un lugar en la Legislatura.

La opción B es hacer una parada de dos años en los concejos deliberantes locales y esperar hasta la próximo elección de medio término para ganar protagonismo. Son, miradas desde afuera, minucias de la política territorial pero, al mismo tiempo, son circunstancias relevantes en el ordenamiento de la fuerza política en la provincia más valiosa en términos electorales.

Sergio Massa, Axel Kicillof e intendentes de UPAxel Kicillof y Sergio Massa plasmaron posturas opuestas respecto a la re-reelección de los intendentes

La ley de la reelección es clave para que los intendentes con mayor apoyo en sus distritos movilicen ciudadanos a votar a las escuelas y lo hagan promocionando al candidato a presidente que tenga el peronismo. Más allá de las elecciones concurrentes, con dos sistemas electorales distintos, para un prencandidato como Kicillof, que tiene su mayor espalda electoral en la provincia de Buenos Aires, sería de gran importancia que la ley salga.

En el kicillofismo hay quienes dicen que el proyecto de Durán está pisado por La Cámpora, mientras que en el cristinismo está la teoría de que el Gobernador no quiso sacar primero la ley de reelección de los legisladores, presentada por el senador Néstor “Bicho” Vivona, que responde al intendente de Malvinas Argentinas, Leonardo Nardini, lo que le podría haber dado un plafón determinante para poder construir consenso sobre una ley similar, pero para los intendentes. En ese entonces, en el kicillofismo planteaban que, en términos estratégicos, era mejor votar todo junto en una misma vez, para que el costo político esté unificado. Al final, no salió ninguna de las dos leyes.

La discusión por las reelecciones alcanzó otro tenor cuando el intendente de Ensenada, Mario Secco, cuestionó a Sergio Massa por no acompañar el proyecto. “Nosotros somos verticalistas y nos encolumnamos detrás de su candidatura ¿Y ahora nos viene a decir que los intendentes no pueden ser reelectos? ¿Quién sos? ¿Dios?“, fue el fuerte reproche. El ex ministro no se metió en el barro pero, a través de sus principales dirigentes, dejó en claro que no va a modificar su postura.

La claridad sobre hacia donde tiene que ir el peronismo también se puso en perspectiva durante el encuentro que Massa tuvo con los asesores del presidente de Brasil, Lula Da Silva, en sus oficinas de avenida Libertador. El diputado brasileño André Janones y los dos consultores en comunicación que viajaron a la Argentina, le plantearon que la unidad del peronismo es fundamental pero que, aún más importante, es lograr una amplitud visible y concreta del espacio opositor. Una alternativa donde comulguen la centro izquierda con la centro derecha. El punto de encuentro para multiplicar los votos y la representantividad del frente opositor.

El Presidente Javier Milei brindó una clase magistral ante alumnos de la Universidad Torcuato Di TellaJavier Milei tuvo malas noticias en las últimas dos semanas respecto a la fortaleza de sus aliados internacionales (Presidencia de la Nación)

Ese mismo día el trío brasileño visitó a la ex presidente Cristina Kirchner. Día en que se conoció el reportaje que le había otorgado al The Washington Post, donde aseguró que, si la Justicia la deja, tiene intenciones de ser candidata a presidenta otra vez. Esa idea se diluyó en la semana, entre la agenda diaria del justicialismo, el resultado adverso de Donald Trump en las elecciones de Estados Unidos y la renuncia del presidente de Paraguay, Santiago Peña, envuelto en un escándalo financiero con el cierre del Ueno Bank.

Las dos noticias de impacto internacional, sumado a la derrota de Flávio Bolsonaro la semana pasada, configuraron un mapa sombrío para las alianzas políticas e ideológicas de Milei. ¿Pueden esos hechos marcar el inicio de un cambio de época? Tal vez. Las proyecciones son miradas con detenimiento en el peronismo. Mientras tanto, son una señal más, además del altos índices de rechazo a la gestión, que le da al PJ un argumento para inflar su autoestima y considerar que es capaz de estructurar una alternativa consistente para ser competitivos el año entrante.

La tregua bonaerense, a través de la lupa nacional, es determinante para que haya mayor armonía en el epicentro de las decisiones. Por fuera de ese círculo, el peronismo tiene conflictos abiertos en distintas provincias como Jujuy, Salta, La Pampa, Mendoza y Tucumán. Divisiones, tormentas imperfectas y rencores que no se diluyeron. La unidad no será completa hasta tanto un representante del peronismo vuelva al poder. Y, más allá de los mensajes inflados de optimismo, en el universo opositor creen que ese objetivo es, cada día que pasa, más posible de cumplir.

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