En reportaje con Roberto Navarro, el monseñor Carlos Tissera fue durísimo con el Presidente. «La cena pasó a ser un recuerdo», aseguró. Lo dijo luego de que se difundió un informe que advierte que más del 51% de los chicos y chicas son pobres en Argentina
Gran preocupación generó el último informe del Barómetro de Deuda Social de la Infancia de la Universidad Católica Argentina: la pobreza infantil llegó al 51,7%. Tras conocerse esta cifra, el presidente de Cáritas, monseñor Carlos Tissera, habló con Roberto Navarro en El Destape Radio. A continuación, la entrevista completa:
– Es la colecta anual. Siempre el segundo fin de semana de junio y este año el lema será «compartir transforma vidas». Si bien la tarea de Caritas es sostenida pero cada vez, ahora respondiendo a estas realidades, para nosotros no es solo una cuestión de estadísticas la pobreza. Los pobres son realidades concretas y Caritas está presente a lo largo y ancho del país. Son 3500 centros parroquiales, pero cada parroquia tiene capilla. Tenemos 35000 voluntarios que por medio de ellos podemos estar presente en tantos lugares que en este momento, encima de la situación públicamente conocida, tenemos el Chaco y Formosa con la gente inundada. Y tantas noticias que en un año electoral parecen no ser visibilizadas pero esa gente está ahí. Y Caritas está ahí con lo que tiene y con lo que puede tratando de acompañar tanto sufrimiento de esa gente. Los que pueden no tienen más remedio que migrar. Y ahí esa está el gran Rosario, y Corrientes para sobrevivir. En esta colecta nosotros invitamos a la generosidad de todos porque con eso se sostienen muchos programas que siempre Caritas busca la ayuda integral, no solo la asistencial. También promover que la gente pueda ir teniendo su emprendimiento y apoyando lo que es la educación e insistiendo en lo que es la primera infancia y ahora un tema que se une a todo esto, mirando a futuro, es la malnutrición de los niños. Ahora que el 50% de los niños son pobres, tenemos problemas de mala alimentación.
– RN: ¿Usted lo ve crecer esto?
– Como obispo de Quilmes estamos en Florencio Varela, Quilmes, Berazategui, y como han crecido en nuestros comedores la cantidad de niños que acuden, pero ahora también son madres y abuelos que con ese milagro que hacen nuestros voluntarios de nuestros comedores también hay un poco más de comida para compartir con personas mayores. Esto se está dando y hace un tiempo. Por supuesto que está la ayuda oficial a través del ministerio de Desarrollo Social que aumentó en algunas cosas pero no en el grado suficiente o por lo menos proporcional, a lo que son la asistencia a nuestros niños que en esta zona son más de 6000 los que tenemos regularmente nuestros comedores.
– Cuando uno va a distintos países, la pobreza tiene distintas caras. No en todo el mundo la pobreza quiere decir lo mismo. ¿Qué es ser pobre acá en Argentina?
– Lo que se está viviendo en Argentina como en otros países de Latinoamerica es el empobrecimiento de la clase media. Y esto también perjudica a Cáritas porque muchos de los que ayudan son de clase media y no alta. La gente que participa a veces en las iglesias, en algunos colegios nuestros. Y ahora esta gente también esta contando las moneditas, y la ayuda es menos. Cualquier colecta que se organiza no es lo mismo. La colecta del año pasado tuvo un aumento de un 18% del año 2017, pero claro, la inflación era mucho más grande, o sea que ya venimos perdiendo ahí. Y eso lo podemos ver semana a semana, en las parroquias, donde también hay que afrontar pago de luz, gas y todas las cosas que vive cualquier hogar, y para nada es proporcional lo que la gente puede dar voluntariamente con lo que uno tiene que pagar como gastos fijos, más allá de la comida.
– ¿Hay hambre en el Conurbano?
Y hay situaciones, donde por lo menos hay mala alimentación.
– ¿No hay hambre, entonces?
– Hay comidas salteadas, de no solamente dos niños, en sus propias familias. Las cenas han pasado a ser algo del recuerdo, porque la gente vive con eso que se come a la tardecita que ve en una comedor, que hay gente asì. No digo que sean todos, pero que hay gente que la está pasando muy mal. Y con esta realidad de la desocupación, que se viene dando hace tiempo porque la changa ha aflojado, entonces esto es una realidad que lo vamos viendo en nuestros barrios y que me duele mucho porque voy visitando las parroquias y la gente que pide oración, por sus enfermos y por sus trabajos.
– ¿Que le genera a usted ver la pobreza? ¿Lo enoja, lo entristece, a usted que trabaja de esto?
– Y, como de nuevo tenemos que estar viviendo estas circunstancias en un país donde hay recursos, pero como venimos diciendo los obispos hace tanto tiempo: esta desigualdad es la raíz de todo lo que estamos pasando, inclusive de las situaciones violentas. Es porque no hay políticas que vayan a una justicia social. Esa es la enseñanza de la Iglesia, y algunos podrán decir una cosa o la otra, pero en definitiva es esto. No se trata de una colecta, no se arregla con limosnas, hay que buscar políticas por el bien común y no hay bien común si no hay verdadera justicia social. Esa es la enseñanza básica de la Iglesia Católica.
– Juan Carr en su momento, en 2013, dijo que habíamos llegado al hambre cero. ¿Usted ve esos vaivenes, como que en algún momento la cosa se solucionó?
– Creo que puede ser un objetivo. A veces para evaluar una cosa tan grande, yo no me atrevo porque uno tiene un conocimiento limitado. Algunos miran una realidad. Es un objetivo a alcanzar pero me parece que hay lugares donde donde eso no se ha alcanzado. Comparado contra otras regiones del mundo puede ser que estemos mejor, pero hay que compararlo con la realidad de los recursos de la Argentina, tendríamos que estar hablando de otras cosas y no de esto. Tendríamos que hablar de que las personas deberían tener para comer y para estudiar
– Usted es una persona formada, ¿por qué hay tanta pobreza en la Argentina?
– Evidentemente la ambición desmedida de algunos no permiten que se vayan realizando procesos en donde hay una mayor participación y buena distribución de las riquezas: esto es una cuestión política que está en la conciencia de todos. Otros de los temas que están presentes también y qué están en todas las marchas del mundo hoy es el medio ambiente, que no es una cuestión del cuidado de la plantita o de los animalitos. Esto nos está hablando de que la ambición humana se ha vuelto contra el ser humano, entonces todas esas situación de calamidades como el hambre y las migraciones es porque hay políticas que no tienen como centro al ser humano. Eso lleva a la pobreza de los países: no hay políticas con centro en la dignidad del ser humano. Somos injustos hasta con la naturaleza, con el medio ambiente.
– No sé si usted ha tenido la oportunidad de hablar últimamente, ¿qué es lo que está opinando en este momento el Papa Francisco de la situación de pobreza en Argentina?
– El papa siempre nos invita a estar desde el lado pastoral cerca de los que sufren, eso es lo primero. Desde nuestro lugar debemos tratar de estar acompañando a nuestra gente. Tenemos que alertar sobre esta pobreza que se siente y que tiene al mundo político como el principal responsable, pero es nuestra misión estar junto a los que sufren, como los pobres y los enfermos. No vamos a poder hacerlo solos, debemos estar unidos.
– ¿Usted dice que la Unidad es una forma de dar una solución?
– Hay que buscar dejar de lado a veces las ambiciones individualistas y pensar en el país, en el pueblo y la gente. Sobre todo nosotros como cristiano debemos ver que el pobre es el mismo Cristo que nos está pidiendo ayuda.
– Usted me decía que las colectas empezaron a flaquear, porque tienen como principales aportantes a la clase media que no la pasa bien. ¿Le reclamaron al gobierno si puede suplir el problema de esas colectas?
Como está en todo el país, Cáritas articula con el gobierno sobre planes y programas que tenemos. En este caso como soy obispo de Quilmes yo hablo con el gobierno provincial. Siempre pedimos más becas, no sólo en monto, si no también en la cantidad de becas. Pero el ministerio de Bienestar Social está limitado a un Presupuesto, así que viene de más arriba.
– ¿Y más arriba no pasó nada aún?
– Yo creo que no hay tanta sensibilidad, pienso que toda la cuestión de presupuesto ha aumentado el monto de algunos planes sociales, pero la realidad es que la inflación está comiendo todo eso. Sobre todo no se va apuntalando el sistema productivo del país, hay una falta de producción de trabajo que hace a la dignidad de un país y un pueblo. Al lado está la educación, pero como lo hablábamos en una reunión que tuvimos con el gobierno a principio de año todos ponemos lo que podamos en la educación, pero cuando no hay trabajo en un hogar se hace muy difícil educar.
– ¿Cuándo será la colecta?
-La colecta será este fin de semana 8 y 9 de junio. Se pueden hacer donaciones más modernas con el celular, pero también en eventos callejeros y en parroquias. Hay muchos jóvenes participando en la colecta. Los pobres necesitan nuestro acompañamiento, es una forma de contrarestar a muchos que culpan a los pobres de la situación del país.
