Luego de que la AFA postergara el partido pautado para el próximo sábado, el jefe de Estado reprochó esa actitud.
El presidente se mostró preocupado por la «politización» del encuentro futbolístico y sostuvo en un comunicado: «Es realmente una mañana triste para los hinchas, incluidos algunos de mis nietos, pero hay valores que son incluso más grandes que Messi. La politización por parte de Argentina me preocupa mucho».
«Incluso en los momentos más difíciles, hemos hecho todo lo posible para dejar las consideraciones que no eran puramente deportivas fuera del campo, y es una pena que el equipo de Argentina no haya sido capaz de hacerlo esta vez«, criticó.
Otro que se refirió al tema fue el ministro de Relaciones Exteriores, Avigdor Lieberman, quien acusó a la Selección de haber claudicado «los que predican el odio a Israel».
«Es lamentable que la élite del fútbol argentino no haya podido resistir a las presiones de los que predican el odio a Israel y cuyo único objetivo es violar el derecho fundamental a defendernos y destruir Israel», lanzó Lieberman.
