El ministro-candidato irá el lunes a Córdoba con una agenda de anuncios y encuentros políticos. En las elecciones generales, el ministro quedó en cuarto lugar con poco más del 13% y ahora tiene puestas las expectativas en achicar las diferencias que adelantan las encuestas. Varios dirigentes del peronismo cordobés ya le expresaron su apoyo y presionan a Juan Schiaretti y a Martín Llaryora para que abandonen la neutralidad.
Sergio Massa irá el lunes próximo a Córdoba, tal vez la provincia más antikirchnerista del país, que de nuevo puede resultar decisiva para el balotaje de las elecciones 2023. Pese a sus esfuerzos por seducir a los cordobeses, los resultados del ministro y candidato de Unión por la Patria fueron magros: tanto en las primarias como en las generales quedó en un lejano cuarto puesto, varios miles de votos por debajo de Javier Milei. De a poco, algunos dirigentes que reportan a Juan Schiaretti comenzaron a expresar su apoyo y la expectativa en el comando de Unión por la Patria es descontar la ventaja. Para eso, llegará a la provincia con algunos anuncios que los cordobeses reclamaban desde hacía tiempo.
En las PASO, Milei ganó en Córdoba con el 33,6% mientras que Unión por la Patria sacó apenas el 8,6%. Como le sucedió a nivel nacional, en las generales el candidato libertario se quedó en el mismo porcentaje mientras que Massa alcanzó el 13,4%, a 460 mil votos de distancia. Los encuestadores que miden en la provincia -como Gustavo Córdoba, de Zuban Córdoba– sostienen que las proyecciones para el balotaje dan 70 a 30% a favor de Milei. Recuerda a lo que sucedió en 2015, cuando Mauricio Macri le ganó por un porcentaje similar a Daniel Scioli y gracias a esa diferencia en Córdoba se impuso en el país. Un antecedente que inquieta.

