Elisa Carrió sostuvo que si Javier Milei llega a ser presidente podría ser «peor que Hitler» porque «no tiene equilibrio emocional».
El viernes pasado por la noche, el dirigente libertario Milei lanzó su candidatura presidencial para 2023, en un acto con asistencia escasa que se realizó en la cancha del club El Porvenir, en la localidad bonaerense de Gerli, luego de haber sido foco de polémica por sus declaraciones sobre liberar la venta de órganos.
Al respecto, Elisa Carrió se mostró muy crítica: «Su argumentación del anarco-capitalismo llega a lugares impensados de lo humano. La venta legal de órganos es un genocidio. Es que los pobres vendan sus órganos sanos a los ricos de todo el mundo que necesitan órganos», evaluó. Y agregó: «Cuando alguien me dice ‘que compitan todos y que gane quien pueda’, me están diciendo que este es un país para el 10%. ¿Y qué va a pasar con el 90%? Va a ser liquidado. Eso es darwinismo social, la supervivencia del más fuerte».
Además, Elisa Carrió cuestionó las ideas y poderes detrás del fenómenos de derecha: «Él no está solo. Detrás de él hay grupos que operan en todo el mundo. Son grupos muy poderosos, de extremos religiosos incluso, que están tratando de generar un orden mundial profundamente autoritario, no inclusivo, contrario a los derechos humanos y a favor de la eliminación de los pobres».
Al respecto de estas declaraciones, Milei apuntó en Twitter: «Así opera Juntos por el Cambio para ensuciar a sus adversarios. Lo hicieron durante las PASO 2021 desde una de sus listas y ahora una de sus referentes».
En tanto, algunos integrantes de la coalición de JxC, de la que forma parte Elisa Carrió, se despegaron de sus declaraciones. El diputado nacional Waldo Wolff escribió en la misma red social: «No, Elisa Carrió. Lamento y repudio. Javier Milei, con quien me solidarizo, es un actor de la democracia y no coincidir con él no justifica esa expresión».
De la misma manera, el diputado neuquino Francisco Sánchez expresó: «Estoy dentro de JxC, pero me despego totalmente de los delirios que declara Carrió. No representa a nadie, se puso cada vez más marginal».
