La construcción de una alternativa en Santa Fe
El dirigente propició la unidad del PJ, advirtió sobre el endeudamiento provincial y criticó el cambio en la regla electoral que pergeña el oficialismo provincial.

Diego Giuliano fue ministro de Transporte de la Nación entre diciembre de 2022 y diciembre de 2023 durante la presidencia de Alberto Fernández. Actualmente es diputado nacional por Santa Fe, miembro del bloque Unión por la Patria y presidente del Frente Renovador nacional. En 2025 fue convencional constituyente por el frente Más para Santa Fe. En diálogo con Rosario/12 sostiene que el peronismo inició un proceso de unidad y renovación junto a otros espacios del campo nacional, cuestiona el alineamiento de Maximiliano Pullaro con Javier Milei, advierte sobre el endeudamiento provincial y afirma que la oposición debe llegar a 2027 con un programa antes que con una discusión de candidaturas, aunque afirma que Sergio Massa es el mejor candidato a presidente en las elecciones del año próximo.
—Ya pasó el Mundial y la política ya empieza a mirar hacia 2027. Si tuvieras que definir al peronismo de Santa Fe en este momento, ¿cómo lo ves?
—Veo al peronismo de Santa Fe en un proceso de unidad y de expansión. También de renovación. Creo que lo que nos sucedió durante 2025 fue importante porque primero estuvo la Convención Constituyente, después las elecciones locales en toda la provincia y finalmente la elección de diputados nacionales. Todo ese recorrido nos permitió ir construyendo no solamente un espacio de diálogo y de unidad, sino también empezar a discutir la provincia que queremos y las ciudades que queremos, incluida Rosario, donde ese proceso está bastante avanzado.
El peronismo, en toda su dimensión y en todas sus expresiones, necesita ofrecer una alternativa a una sociedad que siente que el rumbo está equivocado. Hay una parte importante de la sociedad que siente que se están terminando las expectativas y las esperanzas. En la provincia de Santa Fe hay una especie de espejo respecto del gobierno de Milei. Cada vez se ve con mayor claridad la coincidencia en el programa de ajuste y en la orientación política. Desde nuestra mirada, ese proyecto altera el rumbo nacional, afecta el bien común y deja de lado la justicia social.
—Cuando hablás de una alternativa, ¿pensás en la experiencia electoral con Ciudad Futura o en una construcción más amplia?
—Lo pienso de una manera más amplia. Lo que está pasando en el país y también en la provincia exige un diálogo profundo de todo el campo nacional. Ese espacio tiene como eje el trabajo, la producción, la construcción, la justicia social y los derechos. Son valores que hoy en la Argentina están perdiendo lugar.
Estamos yendo hacia un rumbo donde parece haber desaparecido la idea de bien común. Cada uno queda encerrado en su propio metro cuadrado, resolviendo únicamente su situación individual. Frente a eso nosotros creemos que Santa Fe necesita otra perspectiva. La Nación necesita otra perspectiva, Rosario necesita otra perspectiva y la provincia también.
Por eso planteamos volver a poner en el centro a la producción, recuperar la obra pública nacional, volver a acompañar a las pequeñas y medianas empresas, acompañar a los trabajadores y reconstruir un modelo de desarrollo. Hoy Santa Fe pierde puestos de trabajo, pierde empresas, cae el consumo y además se está endeudando de una manera que nosotros seguimos con mucha atención.
—¿Por qué te preocupa del endeudamiento?
—Porque cuando uno analiza cómo evoluciona la deuda y cuáles son las prioridades del gobierno provincial encuentra que no está puesta al servicio del desarrollo. Se están cubriendo gastos políticos y gastos administrativos. Nosotros observamos un nivel de deuda cercano a los 1.400 millones de dólares. Además, la provincia tomó anticipos del gobierno nacional que también generan intereses. Por eso digo que el equilibrio de las finanzas provinciales hoy está en discusión.
Pero hay otro aspecto que para nosotros es central. Necesitamos recuperar una visión nacional y soberana y, en el caso de Santa Fe, una mirada basada en el respeto al trabajo y al servicio público. Los docentes, los trabajadores estatales, los policías son algunos de los sectores que más sintieron este proceso.
En el caso de los docentes y del empleo público hubo una pérdida cercana al treinta por ciento del poder adquisitivo del salario. Eso repercute sobre el sistema educativo, sobre el funcionamiento del Estado y también sobre la economía cotidiana porque cuando cae el salario también cae el consumo y eso termina afectando a toda la actividad económica.
—También cuestionás la relación entre Nación y provincia por el tema de las rutas.
—Santa Fe perdió subsidios al gas, perdió participación en la vía navegable troncal y perdió obra pública nacional. Ahora nos dicen que algunas rutas nacionales pasarán a ser mantenidas por la provincia. Lo que ocurre es que se transfiere el problema, pero no los recursos.
Seguimos pagando impuestos nacionales para sostener esas rutas y además la provincia tiene que hacerse cargo de los trabajos. Eso significa pagar dos veces por la misma infraestructura.
En el caso de la A012 ocurre exactamente eso. Si existiera un verdadero traspaso debería venir acompañado por recursos específicos, por ejemplo, una parte de lo que se recauda a través del impuesto a los combustibles. Eso no está sucediendo.
El plan nacional en materia vial consiste en concesionar corredores rentables. Ya se concesionaron miles de kilómetros de rutas y eso produjo un aumento fuerte de los peajes. Lo vimos estos días en el puente Rosario-Victoria, donde el incremento fue varias veces superior al valor anterior.
Mientras tanto quedan cerca de treinta mil kilómetros de rutas nacionales sin mantenimiento porque no resultan rentables para una concesión. Si Vialidad Nacional deja de intervenir, esas rutas terminan abandonadas y después habrá que reconstruirlas prácticamente desde cero.
—¿Qué tiene que hacer el peronismo para volver a ser una opción de poder?
—Creo que ya empezó un camino que tiene dos ejes. El primero es consolidar la unidad. Esa unidad fue creciendo de manera paulatina y tiene que seguir ampliándose.
El segundo es construir un proyecto con contenido. No alcanza con decir que queremos gobernar. Hay que explicar qué vamos a hacer en la provincia y qué vamos a hacer en las principales ciudades desde el primer día. No se aprende gobernando. Hay que llegar con un programa.
Santa Fe tiene una potencialidad enorme, pero sigue siendo una provincia muy desigual. Tiene una infraestructura desequilibrada, concentra mucha riqueza en el sur y al mismo tiempo concentra mucha pobreza en el Gran Rosario.
Nosotros creemos que hay que desarrollar infraestructura, equilibrar ese crecimiento y agregar valor a la producción primaria. La provincia produce mucho, pero necesita industrializar más, exportar más y exportar con mayor valor agregado. Ese tiene que ser uno de los ejes del próximo gobierno.
—Cuando describís esa construcción política ya no hablás solamente del Partido Justicialista.
—Porque hoy el peronismo expresa algo más amplio. Está el Partido Justicialista, está Ciudad Futura, está el Frente Renovador, están distintos sectores sociales y también hay otros espacios que empiezan a acercarse porque observan que el gobierno provincial está cada vez más cerca de Milei y más lejos de la gente. Esa construcción tiene que seguir creciendo.
—¿Te imaginás como candidato a gobernador?
—Me imagino trabajando para consolidar este proyecto. Hoy no es tiempo de discutir nombres propios. Es tiempo de trabajar para fortalecer la unidad y la renovación. Ese proyecto empezó a consolidarse durante la Convención Constituyente y ahora tenemos que seguir desarrollándolo.
—¿Sergio Massa debe ser el candidato presidencial en 2027?
—Sí. Creo que Sergio Massa es el mejor candidato que podemos postular a presidente. Lo digo por su capacidad de trabajo y de gestión. También porque fue uno de los dirigentes que ganó la elección general de 2023 junto con Axel Kicillof. Después Massa tuvo que afrontar un ballotage en un escenario distinto.
Además, como presidente del Frente Renovador, veo que trabaja de manera permanente para construir unidad. Esa fue siempre una de sus características y hoy vuelve a ser una necesidad. La unidad de acción, la unidad de convicciones y la unidad en torno a un proyecto nacional son indispensables frente al modelo que impulsa Milei.
—También empezó a discutirse una reforma electoral en Santa Fe.
—Cada vez queda menos tiempo para modificar las reglas electorales. Cuando los cronogramas ya empiezan a ponerse en marcha, cualquier cambio termina beneficiando a alguien.
Nosotros conocemos que existen distintos proyectos de reforma y esperamos que cualquier modificación sea producto de un diálogo entre todos los partidos políticos.
Después de la reforma constitucional que habilitó la reelección del gobernador, sería un problema que ahora también se intentaran modificar las reglas electorales para favorecer al oficialismo. Espero que eso no ocurra.
Cuando se cambian las reglas de juego hay que convocar a todos los que participan de la competencia electoral. Esa es nuestra posición.
A nivel nacional ocurre algo parecido con las PASO. La Libertad Avanza quiere eliminarlas porque sus decisiones se toman entre muy pocas personas. Un movimiento como el peronismo necesita debate, discusión y participación. Mientras existan, nosotros vamos a defender las PASO como una herramienta para organizar esa discusión.
