“El objetivo es destruir la idea de justicia social”
La legisladora dijo que con la reforma laboral “no hay trabajador que no vaya a sufrir las consecuencias”. El papel “central” clave de Pullaro en la aprobación de la ley.

Tras la aprobación en la Cámara de Diputados nacional del proyecto de precarización de las condiciones laborales, que ahora deberá tratar nuevamente el Senado, la legisladora de Unión por la Patria, Caren Tepp, dijo a Rosario/12 que en la Argentina se viene un merado laboral “de una precariedad y desregulación total”, que tiene por objetivo atacar “una de las piedras fundantes de la clase media, el derecho laboral”. Consideró que el rol del gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, fue “central” en la aprobación de la norma por el aporte de sus diputados, y dijo que el mandatario “viene en esta línea de precarización y de ataque sistemático a la organización de los trabajadores”.
–Si como todo indica, la semana que viene se aprueba finalmente esta reforma laboral ¿qué mercado laboral es el que viene en la Argentina?
–El de una precariedad y desregulación total, donde se rompe un modelo y un paradigma que es el de los derechos laborales, que en nuestro país particularmente ha sido una de las piedras fundantes, junto con la universidad pública, de lo que fue históricamente la movilidad social ascendente y la constitución de la clase media argentina. Creo que de esas dos políticas de ataque de (el presidente Javier) Milei al sistema de universidad pública gratuita, de calidad, y ahora esta ley de reforma de destrucción de los derechos laborales, es precisamente un ataque a la constitución de la clase media ya empobrecida. Una clase media que viene desde hace más de diez años, con el conjunto de los trabajadores y los sectores populares en Argentina, sintiendo que cada vez trabaja más, se fuerza más, pero que tiene menos. Como Margaret Thatcher, enemiga de la Argentina pero la ídola del presidente, decía que la economía era el método, pero que el objetivo era el alma de las personas, yo creo que esta reforma laboral es para Milei el método, el objetivo es destruir uno de los pilares estructurantes de la sociedad argentina, como es la idea de la justicia social.
–¿Creés que está relacionado a una cuestión ideológica o que efectivamente el Gobierno considera que aún se puede flexibilizar más las condiciones de trabajo que ya existen de hecho?
–Hay una idea de instalar que porque el 50% de los trabajadores en Argentina no están registrados, no es un número considerable como para defenderlos. Eso claramente flexibiliza y empeora, y es un claro retroceso para todos los trabajadores registrados, tanto del sector público como del sector privado. Pero la realidad es que ese piso de derechos siempre fue una referencia no solo en el mercado formal registrado, sino también para los trabajadores informales o para los monotributistas. Acá no hay trabajador que no esté afectado o que no vaya a sufrir las consecuencias de este ataque y de esta violación de los derechos laborales, que se constituyeron porque se entiende que hay una relación de poder que es desigual, que es asimétrica entre el empleador y y el trabajador.
Para Tepp, la idea del esfuerzo personal impulsada con ahínco durante el gobierno de Mauricio Macri y retomada en la versión libertaria de la Casa Rosada, junto con el planteo meritocrático de las cosas, trocó en la culpabilización del par, del igual. “Ya no te pueden decir que vos no te esforzás lo suficiente, como nos decían en los 90, para instalar la idea de la flexibilización laboral. Ahora te dicen que lo que a vos te falta es culpa del que está al lado, o del que viene atrás en la fila, porque tratan de imponer la idea que los derechos no son derechos, sino que en realidad son privilegios”, sostuvo la diputada.
En esa línea, explicó que “trabajan fuerte hacia una idea de igualar, pero de igualar para abajo en las condiciones laborales y de existencia. Ahí hay un componente ideológico muy fuerte, pero después también hay una realidad: la deuda pública y el endeudamiento que tiene Argentina con el FMI, con el Tesoro de los Estados Unidos”.
Eso, dijo la ex concejala rosarina de Ciudad Futura, “rompe la soberanía del país, condiciona la soberanía del país, y también impone condiciones que están dadas por el FMI. Estos pedidos también son a los que este Gobierno les debe el avance en la destrucción de marcos protectorios como este”.
–Tal vez esa sea la mejor explicación de por qué el oficialismo casi ni argumentó en la Cámara de Diputados a favor de la ley que impulsa, y que considera que trae mejoras para los trabajadores.
–Es que no se lo pueden decir. Es imposible encontrar una intervención, no solamente de La Libertad Avanza, sino también de todos los sectores que acompañaron y que permitieron que esta ley salga en Diputados, que pueda argumentar en qué va a beneficiar. La idea de querer decir que la normativa laboral sirve para crear empleo es directamente mentirle a la gente. La normativa laboral precisamente no crea ni destruye empleo, sino que lo que marca es la distribución del poder, y en todo caso incluso de la riqueza, dentro de esa relación de fuerza desigual que es la relación laboral y el mercado de trabajo. Y acá también con un componente ideológico, pero con condiciones, pero a lo mejor con repercusiones materiales después muy fuertes, que es el ataque al sindicato como la figura de la organización colectiva que permite la negociación colectiva y una fragmentación total en la cual le quieren hacer creer a la gente que va a poder, en términos individuales y de manera aislada, conseguir mayores o mejores beneficios.
Desorganizar la vida
La diputada consideró que desde el Gobierno nacional “van a intentar que, a partir de la aprobación del Senado, sea legal que tu patrón te pueda decir de un momento para el otro que te cambia tu esquema de trabajo, los horarios, que pierdas las horas extras y eso va a repercutir en los ingresos de manera muy real y concreta. Te desorganiza la vida”.
De esa manera, consideró Tepp, va a ser más dificultoso “conciliar la vida familiar con la laboral en un contexto que ya viene siendo difícil, porque la mayoría de los trabajadores tienen dos o tres empleos para llegar a fin de mes y así y todo se siguen endeudando para comprar los alimentos. Cuando vos bajás al impacto real y concreto que va a tener esta reforma sobre la vida cotidiana de la gente, la verdad que no hay un elemento en la cual quienes apoyaron esta ley de reforma puedan querer engañar o decirle a la sociedad que es beneficiosa”
–¿Coincidís con el planteo de que era necesario modernizar la relación laboral en el sentido de que incluya nueva forma de empleo, el trabajo de plataformas, la cantidad de horas que se trabaja?
–Sí, pero también hay que dejar algo en claro. Hay muchos que decían que después de 50 años no estábamos pudiendo cambiar una ley que estaba vieja. Lo decía (en el recinto de sesiones) muy claramente Sergio Palazzo (del sindicato de bancarios) en su intervención: “Dejen de decir esa barbaridad, es una ley que en los últimos años ha tenido cientos de reformas y aggiornamientos”. De hecho, desde Unión por la Patria presentamos un dictamen de minoría del cual entendíamos nosotros que tenía que ser el contenido de un proyecto de verdadera reforma y modernización laboral, que no es el proyecto ni la intención del Poder Ejecutivo. Estamos hablando que en el mundo, países de la Sudamérica y de Europa están planteando la reducción de la jornada laboral, que han avanzado con lo que tiene que ver con licencias parentales, etcétera.
–¿Qué papel jugó el gobernador Maximiliano Pullaro en la reforma que consiguió el presidente Milei?
–Central. Le otorgó dos votos, no solamente el de la ex vicegobernadora sino también de otro diputado del PRO (por José Núñez). En mitad de la sesión, cuando se les caía porque estaban sin qórum, terminan consiguiendo el qórum por la sentada en su banca de la ex vicegobernadora de la provincia de Santa Fe. Pero también hay que decirlo, el gobierno de Pullaro viene en esta línea de precarización y de ataque sistemático a la organización de los trabajadores en nuestra provincia, incluso habiendo avanzado ya con una reforma previsional en la cual él mismo ha tenido que dar pasos hacia atrás, porque estamos en una época donde los gobiernos tienen una realidad paralela en su forma autoritaria del ejercicio del poder: con la idea de que porque acallen las voces de los opositores o consigan que los grandes medios de comunicación no den visibilidad a los conflictos sociales que hoy existen, esa realidad no existe. Esa realidad está latente y lo vamos viendo cada vez con mayor efecto. Eestá claro que el gobernador jugó un rol clave para que el Gobierno nacional pueda una vez más construir estas mayorías con aliados, y en una reforma que no es solamente con contenidos de modificación a las leyes laborales, sino que funcionó también como una ley ómnibus, con principios ya de reforma previsional, como es la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), y todos los artículos finales donde deroga, entre otras cosas, el Estatuto del Periodista y de tantas otras actividades que nada tienen que ver en un proyecto de reforma laboral.
