Vámonos, yo ya estoy muerto», dijo el ministro acusado. Los diputados entre alaridos repudiaron la situación. Terminó todo mal.
Finalizó en escándalo la sesión por las offshore del ministro de Finanzas Luis Caputo y se levantó.
Según denunció Gabriela Cerruti, el ministro le envió un papel con un mensaje polémico sobre las hijas del funcionario y ahí comenzó el escándalo.
El kirchnerismo respondió por el hecho. Caputo aprovechó, se paró y se levantó la sesión donde se trataba de indagarlo para que responda por sus irregularidades.
«Vámonos, yo ya estoy muerto», dijo el ministro acusado antes de levantarse e irse. El arco político pide su renuncia por las sociedades en paraísos fiscales que posee.
«Yo no tengo nada que ver con ese fondo y no lo puedo favorecer de ninguna manera. No puedo pagarle ninguna comisión. Entonces no, no, no», había dicho antes Caputo sobre su vinculación con los fondos offshore.
Agustín Rossi había planteado: «Lo naturalizan, les parece que está bien evadir. Y como decía Obama, sólo acceden (a evadir) los ricos. Y el problema es que hoy nos gobiernan los ricos. Son un accidente de la historia porque la democracia es el gobierno de los iguales».
