En dos años, pymes y sectores estratégicos perdieron puestos laborales y firmas; la contracción es la mayor en décadas.

La provincia de Santa Fe atraviesa una contracción histórica en su empleo formal durante los primeros 23 meses de la gestión de Javier Milei, entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, según el análisis de los registros de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT). Los datos reflejan un escenario de pérdida simultánea de empleadores y trabajadores registrados, con mayor impacto en las pymes y sectores estratégicos de la economía provincial.
Entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, la cantidad de empleadores con trabajadores registrados descendió de 50.674 a 48.333, lo que implica una caída del 4,6%, equivalente a 2.341 empresas menos. “Es un retroceso significativo si lo comparamos con los primeros años de gestiones provinciales anteriores, donde incluso durante crisis económicas el tejido empresarial se mantenía más estable”, concluyen en el Centro de Economía Política Argentina (Cepa), que elaboró el informe.
El sector más afectado fue el de Servicio de transporte y almacenamiento, con 1.130 empleadores menos, seguido por Industria manufacturera (-292), Agricultura, ganadería, caza, silvicultura y pesca (-230), Servicios profesionales, científicos y técnicos (-166) y Construcción (-129). En términos relativos, el transporte retrocedió un 18%, mientras que los “servicios de organizaciones y órganos extraterritoriales” cayeron 15,3%. La explotación de minas y canteras mostró un -7,8%, y los servicios profesionales -6,7%. La construcción perdió un 6,6% de sus empleadores.
En paralelo, el empleo registrado también se retrajo: de 632.761 trabajadores/as en noviembre de 2023 se pasó a 622.277 en noviembre de 2025, es decir, 10.484 puestos menos (-1,7%). La Industria manufacturera perdió 7.854 empleos, mientras que Servicios de alojamiento y comida descendieron 1.395 puestos, y Enseñanza 1.392. Otros sectores, como la construcción, registraron caídas de 1.029 trabajadores.
En términos relativos, los servicios de alojamiento y gastronomía lideran la retracción con un -8,7%, seguidos por la explotación de minas y canteras (-7,1%) y los servicios de organizaciones y órganos extraterritoriales (-6,9%). La caída muestra que no solo sectores industriales tradicionales se vieron afectados, sino también áreas estratégicas de servicios, turismo y educación.
La pérdida de empleadores se concentró principalmente en las pymes: empresas con hasta 500 trabajadores concentraron el 100% de la caída en cantidad de empleadores (2.343 casos menos). En contraste, las grandes empresas sumaron dos empleadores en el mismo período. Respecto del empleo registrado, el 85,8% de la pérdida (9.000 puestos) se produjo en empresas de hasta 500 trabajadores, mientras que el 14,2% restante (-1.484 empleos) correspondió a firmas de más de 500 trabajadores.
En términos porcentuales, los grandes empleadores redujeron su personal en 1% (de 147.277 a 145.793), mientras que los pequeños y medianos registraron una caída del 1,9% (de 485.484 a 476.484). “Los números evidencian la mayor vulnerabilidad de las pymes frente a políticas de apertura de mercado, subas de costos y cambios regulatorios de la gestión actual”, sintetiza el dossier del Cepa.
Comparando con gestiones previas, el retroceso en la cantidad de empleadores y trabajadores es más pronunciado que en los primeros años de gobiernos provinciales anteriores, incluso durante recesiones nacionales. Por ejemplo, entre 2015 y 2017 la caída del empleo registrado en Santa Fe fue inferior al 1%, y la cantidad de pymes activas se mantuvo estable, mientras que durante los primeros dos años de Milei la pérdida de pymes supera las 2.300 unidades.
El informe también advierte sobre sectores estratégicos golpeados, como la manufactura, clave para la economía provincial, que perdió casi 8.000 puestos de trabajo. Los servicios de alojamiento y gastronomía, que concentran empleo joven, retrocedieron un 8,7%, lo que puede impactar directamente en la informalidad y en el ingreso de trabajadores y trabajadoras menores de 35 años.
Especialistas alertan sobre el efecto acumulativo de estas caídas: menor actividad empresarial implica menos recaudación fiscal, reducción del consumo y pérdida de inversión. Esto afecta de manera directa la economía provincial y la estabilidad laboral. El deterioro en las pymes puede conducir a cierres de empresas, precarización y aumento del empleo informal.
Si se analiza la perspectiva histórica, los datos reflejan que nunca desde 2010 se había registrado un retroceso tan concentrado en empresas de menos de 500 trabajadores/as. Al mismo tiempo, los sectores grandes mostraron entonces cierta estabilidad relativa. Esto deja en evidencia que las políticas económicas actuales favorecen la concentración de empleo en grandes firmas, mientras que las pymes, esenciales para el empleo y la diversificación productiva, se ven golpeadas, resume el Cepa.
En suma, los registros de la SRT reflejan una caída sostenida del empleo formal y de la base empresarial en Santa Fe durante los primeros dos años de Milei. La contracción se concentra en sectores estratégicos y pymes, con implicancias directas sobre la estabilidad laboral, la recaudación provincial y la dinámica económica regional.
Para analistas y sindicatos, revertir esta tendencia requerirá políticas de apoyo a pymes, incentivos para la formalización laboral y medidas específicas para los sectores más golpeados. Sin ellas, advierten, la contracción podría prolongarse, aumentando la vulnerabilidad social y el riesgo de informalidad estructural.
