La madre niega vínculo narco

Fuentes médicas confirmaron que la niña de 7 años baleada el lunes en Empalme Graneros; no presenta lesiones en órganos vitales y evoluciona de manera estable. “Está bien. Gracias a Dios, está fuera de peligro”, dijo su madre, Karen T., de 27 años. El ataque ocurrió alrededor de las 20.25 en la zona de Génova y Cabal, a la altura del 5800, cuando llamados al 911 alertaron sobre detonaciones de arma de fuego y una menor herida. Por el hecho hay cuatro personas detenidas, entre ellas un adolescente señalado como el autor de los disparos.
“Quiero aclarar que no tenemos ningún búnker, que no vendemos drogas y que no tenemos problemas con nadie. Los vecinos saben quiénes somos”, sostuvo la madre.
De acuerdo con el relato de la mujer, sus hijos habían salido al kiosco de la esquina para comprar pirotecnia y regresaban caminando por la vereda cuando quedaron en medio de una balacera. “Escuché los tiros y pensé: ‘esos no son cuetes’. Salí y vi que mi nena estaba herida”, relató. Su hijo de 8 años también resultó lesionado, con un roce de bala en uno de sus talones. “Ellos estaban volviendo del kiosco. El ataque no fue contra nuestra casa”, afirmó.
En el lugar del hecho trabajó el gabinete criminalístico, que realizó el relevamiento de la escena, levantamiento de rastros y toma de testimonios. Los peritos secuestraron nueve vainas servidas calibre 9 milímetros, que fueron enviadas a peritar. Según los investigadores, el tirador habría actuado solo y se desplazaba en una motocicleta.
Tras tareas investigativas y un operativo cerrojo en la zona, la policía detuvo a tres personas mayores y a un menor de edad en inmediaciones de pasaje San Jerónimo y San Cayetano. Los aprehendidos fueron identificados como Abigail B., de 20 años; Aníbal B., de 51; Emanuel A., de 22; y un adolescente de 16 años, sindicado como el autor del ataque. Durante los procedimientos se secuestraron una motocicleta Bajaj Dominar 250 cc negra y gris con pedido de secuestro por robo, una pistola calibre 9 milímetros y dos armas largas, una escopeta calibre 12 y otra calibre 16.
Desde el Ministerio Público de la Acusación indicaron que el menor será llevado a audiencia imputativa en los próximos días ante fiscales de menores, mientras que los adultos detenidos serán imputados por el fiscal de la Unidad de Violencias Altamente Lesivas, Gastón Tassini. Por el momento, no hay una línea concreta sobre la motivación del ataque y continúan las medidas investigativas.
En las horas posteriores al hecho, surgieron versiones vecinales que vinculaban el ataque con la presunta existencia de un punto de venta de drogas en la vivienda de la familia de la niña. La madre desmintió esas acusaciones. “Quiero aclarar que no tenemos ningún búnker, que no vendemos drogas y que no tenemos problemas con nadie. Los vecinos saben quiénes somos”, sostuvo. Y agregó: “Una parte de mi familia, con la que no tenemos relación, está metida en esas cosas, pero nosotros no”.
Karen explicó que se mudó a esa casa hace poco tiempo y que la vivienda pertenecía a su padre. También reconoció que la violencia armada es frecuente en la zona. “Acá hay tiros seguido y se pelean cada dos por tres. Hay bandas dando vueltas, pero este ataque no fue dirigido a nosotros. Los chicos quedaron en el medio”, afirmó. Según reconstruyó a partir de lo que le contaron vecinos y sus hijos, “había un chico en una moto discutiendo con otro en la esquina y empezó a tirar”.
