“Estamos llegando a un punto realmente crítico”
La profundización del conflicto universitario volvió a tensar el funcionamiento de la UNR en medio de un escenario marcado por la caída salarial, el congelamiento presupuestario y las denuncias contra el ajuste de Javier Milei.

La Asociación Gremial de Docentes e Investigadores de la UNR (Coad), nucleada en Conadu, confirmó un paro total de actividades del 26 al 30 de mayo, mientras que los trabajadores no docentes agrupados en Apur realizarán huelgas sin asistencia el 29 de mayo y los días 3 y 4 de junio. Desde el sector docente advirtieron que la pérdida del poder adquisitivo ya alcanza el 34% desde la asunción del presidente Javier Milei hasta enero de 2026 y denunciaron la falta de convocatoria a paritarias desde octubre del año pasado. Según datos difundidos por Conadu, un profesor universitario con dedicación simple y diez años de antigüedad percibió en enero un salario bruto de apenas 305.604 pesos.
Las medidas fueron definidas en plenarios nacionales de federaciones universitarias y se inscriben en un conflicto que ya acumula meses de tensión por la falta de convocatoria a paritarias, la pérdida del poder adquisitivo y el incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario aprobada por el Congreso pero aún sin aplicación efectiva.
“El Gobierno hizo otro recorte monstruoso de lo poco que ya le queda a la universidad”, afirmó el secretario general de Coad, Federico Gayoso, al cuestionar las últimas decisiones del Ejecutivo nacional luego de la Marcha Federal Universitaria.
El dirigente sostuvo que la situación salarial “ya es insostenible” y advirtió sobre el impacto que el ajuste comienza a provocar dentro de las universidades públicas. “No queremos ver que renuncie un solo compañero o compañera más. Queremos tener una vida digna de nuestro salario”, señaló.
Según datos difundidos por Conadu, la pérdida salarial acumulada de los docentes universitarios alcanza el 34 por ciento desde la asunción de Milei hasta comienzos de 2026. El último incremento otorgado por el Gobierno fue del 1,5 por ciento sobre los salarios de abril, por debajo de la inflación mensual del 2,6 por ciento. A eso se sumó un bono extraordinario de 40 mil pesos para cargos de dedicación exclusiva, 20 mil para semiexclusivos y 10 mil para simples, montos que los gremios calificaron como “una burla” por su escaso impacto en el salario de bolsillo. “Nos dieron por decreto un aumento del 1,5%, que es la mitad de la inflación estimada para el mismo mes”, remarcó Gayoso. “No puede haber una universidad pública de calidad sin salarios dignos”, agregó.
Desde Coad denunciaron además que el Gobierno mantiene congelada desde hace dos años la garantía salarial y continúa sin convocar a la mesa paritaria docente. En paralelo, cuestionaron las intimaciones impulsadas por el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, quien exigió a los rectorados planes para garantizar el “normal funcionamiento” de las universidades durante la semana de paro.
Para el gremio, se trata de un mecanismo de presión contra el derecho a huelga. “Es un mecanismo de extorsión para coartar nuestro derecho a huelga”, señalaron desde la conducción sindical, que acusó al Ejecutivo de amenazar con retener partidas presupuestarias a las universidades que no cumplan con esos requerimientos.
La crítica sindical apunta también al deterioro cotidiano del trabajo académico. “Todos los días renuncia un nuevo compañero o compañera”, advirtió Gayoso en declaraciones radiales. “En muchos casos, gente muy formada, muy capacitada, con mucha experiencia dando clases, para que los reemplace alguien que recién está empezando”, agregó.
Según explicó, la caída salarial obliga a numerosos docentes a multiplicar empleos o buscar ingresos fuera del ámbito universitario. “Son docentes que se están formando menos, que están planificando menos las clases”, sostuvo. Y añadió que muchos terminan trabajando en aplicaciones de transporte o incrementando horas de clases particulares para compensar ingresos.
El dirigente vinculó el conflicto universitario con otros recortes ejecutados por el Gobierno nacional. “Esto ocurre al mismo tiempo que se ajusta sobre medicamentos oncológicos o programas de alfabetización”, afirmó.
En las facultades y escuelas medias de la UNR comenzaron esta semana asambleas para definir actividades públicas, clases abiertas y nuevas medidas de visibilización. El jueves 28 de mayo, los docentes realizarán una asamblea general en la sede gremial de Coad para definir el mandato que llevarán al próximo plenario nacional de Conadu previsto para el 5 de junio.
Dentro de las federaciones universitarias ya aparecen sectores que impulsan profundizar el conflicto con paros por tiempo indeterminado o incluso con la posibilidad de no iniciar el segundo cuatrimestre después del receso invernal.
“Estamos llegando a un punto realmente crítico”, sostuvo Gayoso. Y advirtió: “Hay una posibilidad concreta de que el sistema universitario desaparezca o pierda el nivel que tiene en este momento”.
No docentes
El conflicto también involucra a los trabajadores no docentes. Desde Fatun, la federación nacional que nuclea al sector, reclamaron una recomposición salarial urgente, la reapertura de negociaciones colectivas y el cumplimiento efectivo de la ley de financiamiento universitario para garantizar funcionamiento académico, investigación, extensión y becas estudiantiles.
“Seguimos realizando múltiples acciones gremiales y presentaciones judiciales para exigir una justa recomposición salarial y la inmediata convocatoria a la negociación colectiva”, señalaron desde la organización.
Mientras tanto, el deterioro presupuestario ya impacta sobre el funcionamiento cotidiano de las universidades públicas. En Rosario, la combinación entre pérdida salarial, renuncias docentes y recortes presupuestarios alimenta un escenario de creciente incertidumbre sobre el desarrollo del ciclo lectivo y el futuro inmediato del sistema universitario nacional.
