El presidente anunció este viernes a la noche un plan para controlar la suba de precios, sobre todo de los alimentos y en particular los derivados del trigo. Aunque no dio los detalles. «La inflación en la Argentina es casi una maldición», dijo y acusó a «los especuladores y los codiciosos»
El esperado anuncio del presidente Alberto Fernández en lo que denominó «una guerra contra la inflación» se produjo este viernes a la noche y si bien no tuvo detalles de las medidas concretas adelantó un «Fondo de estabilización de precios», en especial del trigo, «aplicar la ley de abastecimiento» y convocar el alunes a «una mesa de acuerdo» con diversos sectores.
«La inflación en la Argentina es casi una maldición», dijo Fernández y acusó a «los especuladores y los codiciosos».
El jefe de Estado decidió «constituir un fondo de estabilización con el objetivo de evitar el traslado de esta suba del precio internacional (del trigo) al precio que pagan los argentinos y argentinas», y aseguró la vocación del Gobierno de construir «acuerdos con los diferentes sectores» pero sin dudar en «aplicar todas las herramientas del estado para fijar y hacer cumplir las medidas necesarias».
«He instruido a mis ministros para que tomen las medidas necesarias y ellos serán los encargados de comunicarlas a partir de mañana», precisó el Presidente en un mensaje grabado desde la Quinta de Olivos, al tiempo que reveló que el gabinete económico se concentrará en «implementar todas las medidas necesarias para enfrentar a la inflación, en particular la que vemos en los alimentos».
Si bien no lo dijo, ese Fondo sería subsidiado por una modificación en las alícuotas de derechos de exportación (retenciones) de los subproductos de la soja (harina y aceite), que pasaría del 31% al 33%.
Fernández convocó además a representantes de los sectores productivos, empresarios, trabajadores formales y de la economía popular, representantes del campo y el comercio, la pequeña y mediana empresa y la sociedad civil a «una mesa de acuerdo que permita diseñar un mañana en la lucha contra la inflación».
El mandatario afirmó que se está en «una situación extraordinaria que requiere soluciones extraordinarias».
Advirtió que su gobierno «no va a dejar de controlar y fiscalizar precios, aplicar la ley de abastecimiento si es necesario y utilizar todos los instrumentos con los que cuenta el estado para cumplir con el objetivo de controlar los precios».
Fernández explicó que la suba de los precios internos del trigo a partir del incremento de los valores internacionales producto de guerra entre Rusia y Ucrania y aseguró que «no hacer nada tendría consecuencias».
El aumento del trigo, afirmó, «haría que aumenten los costos de producción del pan, de los fideos, de la harina que millones de argentinos y argentinos consumen. Y no se trata de aumentos que lamentablemente padecemos debido al desorden macroeconómico que nos tocó afrontar, sino de un impacto que golpearía aún más a los hogares con subas inusitadas en la canasta básica».
En el mensaje grabado, Fernández aseveró que en la historia mundial «nunca el trigo llegó a costar lo que costó en estos días, alcanzando valores superiores a los 400 dólares la tonelada» y que «ningún país escapa a semejante escenario. Tampoco la Argentina».
Aseguró esta noche que «la batalla» del Gobierno nacional «es contra los especuladores y los codiciosos» y anunció que dialogará «con cada gobernador y gobernadora y con todos los intendentes para las medidas que adoptemos lleguen a cada rincón de la Argentina».
«Necesitamos luchadores contra la especulación y la inflación en cada comercio, en cada mesa, en cada casa. Esta batalla necesita de cada uno de nosotros y nosotras», remarcó el jefe de Estado.
