Este viernes comenzaron las indagatorias. El primer citado fue el exjefe de gabinete de la agencia, Darío Biorci, quien se presentó ante el juez Kreplak pero eligió el silencio.
Este viernes comenzaron las indagatorias de los agentes de la AFI involucrados en el caso Gestapo antisindical. El primer espía citado fue el exjefe de gabinete del organismo, Darío Biorci, quien se presentó ante el juez federal de La Plata, Ernesto Kreplak, pero eligió no declarar. Ni siquiera presentó un escrito como hizo el resto de los indagados que no declararon –empresarios y funcionarios bonaerenses-. Sólo reconoció lo obvio: que es él el que aparece en la grabación de la reunión en el Banco Provincia. La situación de Biorci como la de los otros espías es muy complicada. Su silencio expone, por un lado, que cualquier cosa que diga puede comprometerlo. Porque no hay explicación para que agentes de la AFI hayan estado en aquel encuentro. Por otro, que apuesta a que el caso pase a Comodoro Py, donde ya hizo un planteo de inhibitoria que recibió el apoyo del fiscal procesado Carlos Stornelli.
El rol de Biorci y la AFI
El exjefe de gabinete de la AFI y cuñado de Silvia Majdalani (quien fue la subdirectora del organismo durante el macrismo) fue el primero en desfilar por los tribunales federales platenses. Está imputado en el caso y participó de la reunión del escándalo en la sede porteña del Banco Provincia. Se lo acusa de coordinar con otros espías, funcionarios bonaerenses y empresarios coordinar el armado de causas contra el gremialista Juan Pablo “Pata” Medina.
Tal como se desprende del caudal probatorio que consta en el expediente, la AFI fue la que grabó el encuentro en el BAPRO. Justamente, en ese cónclave realizado el 15 de junio de 2017 se escucha a Biorci decir que había que provocar al gremio de la UOCRA-La Plata para ir por su referente, el “Pata” Medina.
La posición de los espías es muy complicada de explicar para sus defensas. Porque al no haber una orden judicial que haya habilitado su accionar en las causas contra Medina la ilegalidad de su accionar es evidente. Cualquier cosa que digan expondrá su falta.
