Política Nacional

«Gracias por aguantar»: el Gobierno ya no puede esconder que la pobreza crece

Ni la distorsión en la medición de ingresos puede ocultar el verdadero impacto de la crisis. La calle y el Gobierno saben que pobreza real es mucho más alta. Por eso, el lunes, Karina sólo pudo agradecerle a sus simpatizantes «por aguantar».

"Gracias por aguantar": el Gobierno ya no puede esconder que la pobreza crece

«Gracias por aguantar», le dijo con una sonrisa la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, a los simpatizantes que la esperaban a la salida del Tedeum frente al Cabildo. La gratitud del «jefe», como la denomina el Presidente, contradice el discurso oficial de la supuesta bonanza económica que atraviesa el pueblo y reconoce el feroz avance de la desintegración social. El aumento de la pobreza ya no puede esconderse en malabares estadísticos y el Gobierno teme quedarse sin trucos de frente a una población que sufre cada vez más el ajuste al bolsillo.

El debate sobre las estadísticas sociales en Argentina dio un giro inesperado tras la publicación de los últimos microdatos oficiales del INDEC. Un análisis profundo de los ingresos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) reveló que la aparente mejora en los indicadores sociales durante 2025 se habría estancado hacia finales de año, con proyección de empeoramiento para lo que va de 2026. La fuerte aceleración de los precios y una creciente distorsión en la medición de los ingresos laborales esconden una realidad mucho más compleja en medio de la crisis.

 

«Gracias» por soportar la pobreza

La percepción que vendía el Gobierno de una mejora constante en los indicadores sociales sufrió un duro revés. A fines de marzo, el organismo oficial de estadísticas comunicó que la pobreza había descendido al 28% en el segundo semestre de 2025, marcando un retroceso interanual. Sin embargo, la letra chica de los microdatos del cuarto trimestre encendió las alarmas: en los últimos tres meses del año, la tasa se movió al alza y se ubicó en el 30%.

Este incremento de casi tres puntos porcentuales respecto al trimestre previo cambia el escenario. Deja un piso mucho más alto y adverso para los primeros meses de 2026, marcados por un deterioro salarial en todas las mediciones disponibles. Durante este periodo, la inflación de la Canasta Básica Total (CBT) promedió un 3% mensual, superando la evolución de los salarios, que solo subieron un 2,5% según el Coeficiente de Variación Salarial (CVS), a lo que se sumó la nula creación de empleo formal.

La distorsión de los ingresos bajo la lupa

El principal interrogante radica en el comportamiento de los ingresos familiares declarados en las encuestas oficiales. Los ingresos de los trabajadores informales registraron aumentos del 4,5% mensual a comienzos de año, una cifra que se ubica muy por encima del promedio general y que justificaba estadísticamente la reducción de la pobreza.

No obstante, un informe de la consultora LCG detectó una brecha creciente entre las respuestas habitualmente brindadas en la EPH y los registros de otras fuentes administrativas oficiales, como el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA). Por ejemplo, los haberes de los trabajadores formales privados declarados en la encuesta representaban históricamente el 81% de los registros reales del SIPA. Sin embargo, en el cuarto trimestre de 2025, esa relación trepó inexplicablemente al 93%.

 

 

La brecha es aún más llamativa en otros sectores laborales. En los empleados públicos, la relación histórica del 94% saltó al 118% en la encuesta, mientras que en los asalariados informales pasó de un 34% a un sorprendente 81% en el último trimestre evaluado.

¿Cuál es la pobreza real?

Para ajustar estas distorsiones y encontrar una base estadística más sólida, la consultora realizó un procesamiento alternativo. Corrigió los ingresos laborales declarados en la encuesta tomando como referencia histórica las relaciones promedio vigentes entre 2017 y 2023 frente a los registros del SIPA y el CVS.

Los resultados modifican drásticamente el diagnóstico de la crisis económica:

  • La tasa de pobreza real del cuarto trimestre de 2025 no sería del 30%, sino que ascendería al 35%.
  • El promedio del segundo semestre de 2025 se elevaría al 32,7% en lugar del 28% anunciado formalmente.

Este ajuste demuestra que la disminución de la vulnerabilidad social no tuvo correlato con lo dicho por el Gobierno. De hecho, al observar la ampliación de la distancia entre la serie original y la corregida, el proceso de supuesta mejora parece haberse frenado por completo.

La base de la pirámide social enfrenta condiciones materiales mucho más duras que las descriptas por Javier Milei en cada intervención pública. Solo su hermana sabrá por qué deslizó esas palabras fuera de la Iglesia -tal vez las encuestas- pero lo cierto es que reconoció lo que ya es indisimulable.

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