“Pobre Milei”, el irónico editorial de Víctor Hugo Morales sobre el Presidente
El periodista explicó cómo fue un grave error por parte del Gobierno haber hecho tanto alarde cuando el mes pasado la inflación mayorista comenzó con 0, ya que se sostuvo sobre precios muy volátiles que, 30 días después, pusieron un 2 por delante.
Pobre Milei. Pero también, mucho más pobre nosotros. ¿Cómo fue que nos pasó Milei? ¿Lo piensan a veces? Hace apenas un mes, Javier Milei festejaba el dato de inflación mayorista de julio. El INDEC había marcado 0,8 y Milei salió a celebrarlo en redes. Y al final julio empezó con 0, dijo.
Y Caputo, más vivo, más cínico, también destacó que era la variación más baja para un julio desde 2019. El 0 era una verdad mentida, porque lo que quería Milei era demostrar que la prometida inflación 0, con 0, aunque no fuera la inflación 0, había llegado.
Pobre Milei, no le había salido bien el número de la inflación y se aferraba con las uñas, como la gota de lluvia de Cortázar en el vidrio, a la tontería expuesta de la inflación mayorista. Bueno, el 0 duró exactamente un mes. El INDEC acaba de informar que en agosto la inflación mayorista fue del 2,1.
Pasó de 0,8 a 2,1 en 30 días, más que se duplicó y alcanzó el nivel mensual más alto desde mayo. Los productos nacionales aumentaron 2,1 y los importados todavía más, 2,9.
No quiero ni pensar su brote de patadas a la silla y diciéndole ‘salí de aquí’ al bueno de Conan. Olivos rompió la calma chicha de las palmeras y los olivos. Milei gritando: ‘me lo hacen a propósito’.
Es que hay un detalle especialmente incómodo para aquel festejo de julio: una de las razones por las que el mayorista había conseguido el 0,8 fue la caída del petróleo.
En julio, petróleo crudo y gas habían bajado 9,2 y ese rubro le había restado casi un punto, 0,91 al índice general. Es decir, ayudó decisivamente a conseguir el famoso número con 0 adelante.
Ahora la película se dio vuelta. En agosto, petróleo crudo y gas subieron 8% y aportaron 0,71 al índice. Fue el componente de mayor incidencia en la inflación mayorista del mes.
Entonces hay algo bastante sencillo para recordar. Cuando el petróleo bajó y el mayorista dio 0,8, Milei salió a festejar el número. Ahora que el petróleo subió y el mismo índice dio 2,1, el dato muestra hasta qué punto aquella foto de julio dependía también del comportamiento de precios muy volátiles.
¿No se daba cuenta Milei de la fragilidad de su embuste? Y hay otra comparación. Durante meses, Milei utilizó el comportamiento de los precios mayoristas como una señal de lo que podía venir después en los precios del consumidor.
Incluso cuando apareció aquel 0,8, lo vinculó con su pronóstico de una inflación que empezaría con 0. Pero especialistas advierten algo importante. El mayorista y el IPC son índices diferentes y no tienen un traslado automático uno sobre otro.
Ahora tenemos dos números en agosto. Inflación minorista, 1,7. Inflación mayorista, 2,1. Chau, 0,8. Ninguno empieza con 0. El IPC de agosto, además, quedó en 1,7 cuando fue el registro más bajo del año. En 8 meses, los precios mayoristas se acumulan 19,1. Y en 12 meses, en el año, avanzaron casi 30.
Hace 30 días, el gobierno convirtió el 0,8, en una celebración política. El dato siguiente fue 2,1. El problema de festejar una foto es que envuelve todo en una clamorosa falsedad.
El gobierno no tiene un solo dato creíble. Y la verdad, Milei, no es justo que Conan, pobrecito, pague el fastidio adolescente que le dio en Olivos al conocer el número.
Por esta gente, hasta por Conan, pobre, hay que poner todo para adelante. La vida en pausa, nunca.
