Tras la muerte del referente de los veteranos de guerra de Santa Fe, un excombatiente británico publicó en redes una imagen de «dos argentinos» sin identificar. Hallada en un rollo abandonado luego de la rendición, la foto llegó a la viuda de Rada, quien lo reconoció y explicó por qué es «un tesoro». La reacción del exsoldado inglés
Rubén Rada joven y sonriente en Malvinas: la foto que difundió Maurice Oliver.
Una foto de la guerra de Malvinas de 1982 que estuvo guardada por 44 años fue difundida en las redes sociales. La imagen en blanco y negro de dos soldados sonrientes generó un cruce inesperado entre quien publicó la imagen, un exsoldado inglés, y los familiares y amigos de uno de los protagonistas: el referente de los excombatientes argentinos Rubén Rada, fallecido un mes antes de esa aparición virtual.
Rada, rosarino, combatió desde el Regimiento de Infantería 4 en el conflicto bélico con apenas 19 años. Fue fundador del Centro de Ex Soldados Combatientes local y llegó a ser el presidente de la confederación nacional. Murió el 18 de julio pasado con 63 años y fue despedido por sus compañeros, amigos y familiares de forma emotiva en la ciudad por su legado.
Unas semanas después, se dio una especie de segundo homenaje casual, un reconocimiento involuntario que llegó nada menos que desde Inglaterra. Un veterano británico tuvo el impulso de sacar a la luz una foto de Rada joven en las islas Malvinas, sin conocerlo. La publicación fue recibida como un enigma de este lado del océano y generó un cruce emotivo entre los dos “bandos”.
La secuencia de la foto
El 12 de agosto, el veterano de guerra inglés Maurice Oliver publica una imagen de archivo en el grupo de Facebook «The Ultimate Falklands War (1982) Diary» (El diario definitivo de la guerra de las Malvinas).
La foto en blanco y negro de dos soldados jóvenes sonrientes, sin identificar, está acompañada de un texto breve: “Dos argentinos desconocidos. Esta foto estaba en una cinta de película dejada atrás después de la rendición”.
Desde Caleta Olivia, Santa Cruz, Germán Stoessel ve la publicación esa misma mañana, consulta al excombatiente rosarino Fernando Vitale sobre las identidades y después comenta el posteo: “El soldado parece ser Rubén Rada, del RI 4. Lamentablemente, no puedo preguntarle; falleció hace unas semanas». Y completa: «El oficial es el capitán Edgardo H. Marpegan, jefe de la Compañía «C» del RI 4”.
Stoessel no es un excombatiente; es «malvinero», como le dicen a quienes sostienen y empujan la causa por ese territorio nacional usurpado en el Atlántico Sur. De hecho, viajó y recorrió las islas en bicicleta. Desde Rosario, Fernando Vitale se sorprende por la foto de Rada inédita, de 1982, que emerge del otro lado del mundo justo después de su muerte.
“¿Qué me está mandando este tipo?”, piensa Fernando. Después, cuando mira bien la cara del joven sentado, se da cuenta: “¡Es Rubén!”. Habla con exsoldados del centro local y comparte el hallazgo. “Es una manifestación”, reacciona el grupo que unos días antes había despedido las cenizas de su compañero y líder.

Entonces, le consulta por WhatsApp a Germán Stoessel:
–Che, nos carcome saber: ¿el inglés sabe quién es Rubén o lo publica ahora por casualidad?
–No, Fer, es casualidad. Encontró la foto hace 44 años y ahora se le ocurrió compartirlas con el auge de las redes sociales, pero no sabe quién es.
El posteo circula entre veteranos. Le llega a la viuda de Rada, Soledad Zandoná, quien también comenta la foto. Confirma que se trata de su esposo “Roberto Rubén Rada” y le pide al inglés Oliver: “Le agradecería enormemente saber si esta es la única fotografía suya en ese rollo de película, o si existen otras imágenes que pudieran haberse tomado por aquella misma época”.
La mujer quiere saber “más detalles sobre las circunstancias en las que se tomó esta fotografía y cómo fue que el rollo de película quedó allí tras la rendición”.
“Para mí, es un verdadero tesoro. Es un fragmento inesperado de la historia de mi esposo durante la guerra, y haberla encontrado después de su fallecimiento significa para mí más de lo que puedo expresar con palabras”, comparte sus emociones a la distancia.
«Somos iguales, solo nos tocó estar en bandos opuestos»
Maurice Oliver, el veterano inglés, le responde que consiguió esa imagen gracias a un amigo que era fotógrafo de la Marina. «Durante mi servicio naval estuve vinculado a la sección de fotografía y me reencontré con este amigo cuando estábamos en las Malvinas. Yo me había quedado sin película en color y logré que él me facilitara algunos rollos adicionales en blanco y negro. Al regresar al Reino Unido, volví a contactar con él y fue quien me dio la foto de los dos soldados sonrientes», cuenta.
«Él tenía otras imágenes. Elegí esta porque, como fotógrafo, me pareció que mostraba una faceta más distendida del conflicto; reflejaba a las personas del otro bando no como enemigos, sino como hombres corrientes, igual que yo«, explica.
Sin conocer a Rada, ni su muerte reciente, Oliver también habla de por qué esa imagen es importante para él: «Tenía 27 años por aquel entonces y he conservado esta foto para recordarme que todos somos iguales; simplemente nos tocó estar en bandos opuestos».
«Sobre si existen aún las otras fotografías, no puedo prometer nada, pero investigaré la posibilidad de que haya más imágenes de ese mismo rollo en alguna colección. Descanse en paz, Rubén Rada», agrega.
La lupa en los detalles y “una sonrisa maravillosa”
Para Soledad Zandoná, pareja de Rada los últimos ocho años, encontrarse con ese retrato «fue muy movilizador». «No sabía de dónde había salido y empecé a investigar con inteligencia artificial. Después me mandaron el link de Facebook y sin pensarlo, de manera impulsiva (muy a lo Rada), escribí lo que leíste», detalla en diálogo con Rosario3 sobre su reacción inicial.
En ese primer momento, le resultó «increíble» poder ver una imagen 44 años después de haber sido tomada. «La sonrisa que tiene en la foto me pareció maravillosa», señala.
Después del impacto, trató de descubrir detalles sobre el origen. «Intenté ver si había sido antes o después de que se golpeara la boca con el fusil que le dejó un diente roto. No se ve muy bien, pero para mí fue anterior», relata.
«Sin dudas –sigue– por la ropa que llevaba puesta fue en Malvinas y no en Monte Caseros, donde hizo el servicio militar”.

Soledad recuerda a su compañero como «un hombre con una presencia tremenda». «No sé cuándo va a dejar de sucederme que escribo sobre él y se me llenan los ojos de lágrimas», cuenta y lo valora, además de su militancia pública, como «marido y papá».
Se conocieron en 2016, empezaron a salir tres años después «y nunca más nos separamos». «Yo tengo tres hijos y como gran hombre que fue se hizo cargo de los tres. Así que hoy hay tres chicos que lo extrañan un montón”, comparte sobre su historia juntos.
Hasta el momento, días más tarde de esos cruces, ni el malvinero Germán Stoessel, ni la viuda de Rada tuvieron más detalles sobre cuándo se tomó la imagen. Tampoco de la existencia de más fotos que engrosen el sorpresivo homenaje a un referente que sigue generando encuentros por Malvinas.



