El Senado de la provincia aprobó ayer en tres minutos la autorización solicitada por el gobernador, Maximiliano Pullaro, para que Santa Fe tome deuda por U$S1.000 millones mediante una colocación de bonos no garantizados en Wall Street, el mercado de valores de Nueva York. Con la velocidad que le permite tener mayoría en ambas cámaras legislativas –aunque contó con el apoyo de los senadores del Partido Justicialista-, el Gobierno avanzó un casillero en su plan por contraer una “deuda histórica” que le permita continuar con su plan de obras de infraestructura, que la recaudación propia y la caída de la nacional ponen en riesgo. Intendentes y jefes comunales del PJ reunidos en Vamos ingresaron una nota en la Legislatura para pedir precisiones sobras las obras que se van a financiar, en la que solicitan que la distribución se realice “sin mezquindades ni discriminación política”. El expediente pasó a Diputados, donde Unidos también tiene mayoría, pero no está asegurada la unanimidad.

Entre el izamiento de la bandera del mástil ubicado en el interior del edificio de la Cámara alta, que dio comienzo a la sesión, y las palabras de la presidenta del cuerpo Gisela Scaglia, que dijo “el proyecto obtiene media sanción, se comunicará a la Cámara de Diputados”, no habían pasado más de diez minutos. Suficientes para que, por unanimidad, el Senado aprobara dos proyectos que tenían preferencia para la reunión y que habían obtenido dictamen de comisión por la mañana.

Uno para tomar un crédito del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF) por U$S 150 millones que tiene como destino los accesos a los puertos ubicados al norte de Rosario, y el otro el endeudamiento solicitado por el Ejecutivo para emitir bonos en el mercado de valores de Nueva York, por U$S 1.000 millones.

Se trata de un “endeudamiento histórico” que duplica los U$S 500 millones que la misma Legislatura le autorizó a tomar a la gestión del fallecido Miguel Lifschitz, y según el Gobierno la premura en su tratamiento y la escasa información pública al respecto obedece a aspectos externos: quiere emitir los bonos en julio porque en agosto y septiembre ese tipo de colocaciones pierden atractivo en Walt Street. Además, la Casa Gris se queda sin obras para anunciar y licitar en el segundo semestre del año, un tema que el mandatario utiliza para diferenciarse del ajuste nacional, que es sin obra pública.

En paralelo, voceros del Gobierno aseguran que, si el trámite de la emisión de deuda se extiende hasta el mes en que se inicia la primavera, el ruido político de las elecciones legislativas nacionales de medio término previstas para octubre podría dañar las chances de pagar menos tasa por el crédito. Pero, si al gobierno de los hermanos Karina y Javier Milei le va bien en esa instancia electoral, los mercadores podrían mirar con mejores ojos una colocación proveniente del único país del mundo presidido por una persona que se proclama anarcocapitalista.

“Una jornada histórica”

El trámite, como se dijo, fue rápido en el Senado. El legislador Rodrigo Borla (UCR-San Justo) pidió el tratamiento de las dos preferencias incorporadas a la orden del día al inicio de la sesión. Tres minutos después ambas estaban aprobadas por unanimidad. Los cinco senadores del PJ dijeron su voto, que en su alocución posterior fue agradecida por el radical de San Cristóbal y padrino político del gobernador, Felipe Michlig.

“Yo siento que estamos ante una jornada histórica, donde estamos tomando esta decisión que tiene que ver con comenzar el proceso de tomar deuda pública, pero como siempre lo hizo esta provincia, para financiar gastos de infraestructura que generan oportunidades para todos los santafesinos, y no como en otros casos, para gasto corriente”, abrió Michlig.

Aclaró que se trata de recursos que la gestión de Unidos destinará a “obras futuras” porque el plan que posee para las actuales está financiado con “ahorro” público. Sin embargo, la caída de la recaudación –particularmente la nacional y en concepto de Ganancias- preocupa al ministro de Economía, Pablo Olivares, que al igual que el gobernador hicieron pública esa incerteza tributaria.

El senador radical dijo que “muchos dudan” porque “en un país con tantas cuestiones que no se cumplen, lo primero que aquellos que desconfía dicen es ‘ya tienen un plan de obras armado’. Esto no es así, no hay un listado de obras”. Luego señaló que los recursos irán a rutas, gasoductos, acueductos.

Responsabilidad fiscal

Algunos de los que dudan –o, al menos, requieren precisiones- sobre el destino de los fondos son los intendentes y jefes comunales peronistas reunidos en Vamos, que con anterioridad denunciaron preferencias políticas en la distribución de obra pública. Ayer ingresaron un documento a la Legislatura solicitando información y advirtiendo sobre una presunta paradoja oficial. “Mientras exige responsabilidad fiscal en el marco de la reforma constitucional, el gobernador solicita un endeudamiento récord, sin aclarar en qué se van a utilizar los recursos”, dijeron a través de un comunicado, para agregar que “esto genera incertidumbre y contradice el discurso oficialista”.

Desde Vamos insistieron en que, de avanzar con esta medida, los fondos deben ser destinados de manera prioritaria a la reactivación de obras que fueron paralizadas por el Gobierno nacional, particularmente en materia de viviendas, redes de agua y cloacas, y mejoras en barrios populares de toda la provincia. “Es el momento de demostrar con hechos un verdadero compromiso con el desarrollo equilibrado de Santa Fe, sin mezquindades ni discriminación política”, remarcaron.

También plantearon que “antes de asumir nueva deuda se gestione el pago de los fondos que la Ansés le adeuda a la Caja de Jubilaciones de la provincia”. El Gobierno la estima en $1,3 billones, equivalente a la autorización que solicita para tomar deuda en dólares.

El ex ministro de Economía de la gestión de Omar Perotti y actual diputado, Walter Agosto, también cuestionó al Gobierno de Pullaro por las gestiones ante Nación por la deuda previsional y advirtió que con la nueva deuda se podría recomprar vieja, con su consiguiente perjuicio para las arcas provinciales.

Como la autorización solicitada a la Legislatura permite “destinar parte del endeudamiento a la cancelación, adquisición y/o recompra de los títulos emitidos por el gobierno de Santa Fe”, Agosto señala que “esta refinanciación podría terminar siendo aún más costosa que la emisión original, puesto que la tasa de interés actualmente rondaría el 11% anual en dólares, por sobre el 6,9% que pagan hoy dichos instrumentos de deuda”.

“Ante esta situación es que solicitamos se informe cuáles son las razones presupuestarias y financieras que justifican un endeudamiento de tal magnitud, teniendo en cuenta la situación financiera de la provincia y el contexto internacional, así como también se informe en qué estado se encuentran las gestiones de la provincia para el cobro de las deudas que mantiene el Gobierno nacional”, planteó el diputado en un pedido de informes ingresado a la Cámara que la semana que viene tratará el mensaje de endeudamiento.