Patricia Bullrich boicotea la ley de zonas frías y agrava la pelea con Toto Caputo
La senadora busca dos tercios para remover de la reforma del Banco Central el artículo que blinda a Bausili. Karina convocó a los senadores.

Patricia Bullrich está decidida a escalar su pelea con Toto Caputo. Este miércoles lanzó dos iniciativas políticas que golpean de lleno al ministro de Economía. Fuentes de la Casa Rosada confirmaron a LPO que la senadora está boicoteando la ley de zonas frías, que el gobierno tenía previsto sancionar este jueves en la cámara alta.
El comportamiento sinuoso de la senadora causó molestia entre los gobernadores del Norte que acordaron con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, sancionar la norma, a cambio de un beneficio para sus provincias.
La iniciativa ya cuenta con media sanción de Diputados pero quedó trabada en el Senado, sujeta a una negociación entre la Casa Rosada y los gobernadores del Norte, que reclaman una compensación por zonas cálidas a cambio de los votos por la afirmativa de sus legisladores.
Sin embargo, la jefa del bloque libertario se habría mostrado indolente con el destino del proyecto delante de sus colegas. «Yo no estoy juntando los votos y si vemos que se cae, no la tratamos», habría admitido.
La ley supone un recorte en los beneficios para los hogares alcanzados con la ampliación de las zonas frías según la ley votada en 2021, por impulso de Máximo Kirchner. Hasta entonces, la cobertura para mitigar el impacto de las tarifas en las regiones menos templadas del país reconocían a los usuarios de la Patagonia hasta Malargüe y la Puna pero se agregaron, a raíz de esa norma, otras jurisdicciones de Mendoza, La Pampa, Buenos Aires, Córdoba y San Luis.
La falta de compromiso de Bullrich le sirve de coartada a los gobernadores que no están convencidos de apoyarla. Los senadores radicales por Mendoza, Rodolfo Suárez y Mariana Juri, no habían definido su voto y también se mantenían reticentes a acompañar el recorte de los beneficios sus pares de La Pampa, María Victoria Huala y Daniel Kroneberger.
Al mismo tiempo, el peronismo trabajaba para voltear la ley, tal como hizo con el capítulo de extranjerización de la tierra semanas atrás. A esa tarea estaba dedicado Wado De Pedro, encargado del diálogo con los legisladores que responden a gobernadores aliados de Javier Milei.
Al despliegue del interbloque de José Mayans se sumaba el dictamen de zona polar que promovían los santacruceños Jose María Carambia y Natalia Gadano, que en medio del ruido también aspiraban a dar vuelta algunos votos clave.
Frente a este caos, Karina Milei convocó a los senadores a comer sushi este miércoles a la noche, en otra intervención directa a la conducción de la ex ministra. «Agenda legislativa», respondieron escuetos desde el Gobierno ante la consulta de LPO por el motivo de la convocatoria.
Se suma otra elemento que explica la desconfianza del gobierno hacia Bullrich. La senadora estaba abocada este miércoles a conseguir dos tercios de los votos del Senado para introducir cambios en la ley de Reforma a la Carta Orgánica del Banco Central, con el propósito de blindar las modificaciones y complicarle a Martín Menem la rectificación por la versión original cuando tuviera que volver el proyecto a la cámara de origen.
En efecto, fuentes del Congreso reconocieron que la ex ministra de Seguridad estaba cerca de reunir 47 senadores a favor de la reforma del BCRA pero colando un retoque para que se pueda remover al presidente de la autoridad monetaria con mayoría absoluta en vez de las dos terceras partes, tal como ocurre con el Banco Central peruano y como anhelaban Milei, Luis Caputo y Santiago Bausili.
Bullrich podría alcanzar esa cantidad de apoyos sumando a su lote de 44, compuesto por los 21 libertarios más los 10 aliados radicales y todos los provinciales, los votos de Convicción Federal, que cuenta con Carolina Moisés, Guillermo Andrada y Sandra Mendoza. Con 47 voluntades de su lado, alcanzaría los dos tercios sobre el total de los miembros porque la cuenta parte por el total de 71 senadores, ante la licencia por embarazo de Anabel Fernández Sagasti.
Si logra ese número, Menem estaría obligado a conseguir también dos tercios si quisiera insistir con el articulado original del proyecto. Si solo juntara mayoría simple, terminaría imponiéndose la versión de Patricia, algo que la senadora podría refregarle por la cara al riojano después que a ella le reprocharan los fracasos por la ley de propiedad privada.
