La Organización Internacional de Policía Criminal busca a Leonardo Cositorto por su rol al frente de un conglomerado de empresas acusado de haber estafado a miles de inversores en la Argentina y otros países.
El pedido de captura sostiene que Cositorto está señalado por dirigir y promover, junto con otras siete personas, el «haber acordado asociarse para cometer ilícitos indeterminados, simulando ser una empresa de la fachada «ZOE» y «Al Coaches SAS» dedicada al dictado de cursos de Coaching, Mentoring, Trading, entre otros, con una solvencia extraordinaria a sabiendas que no contaban con los fondos suficientes para llevar adelante la operación financiera».
En su alerta, Interpol sostuvo que Cositorto y sus socios habrían inducido al error a los damnificados «haciéndoles creer falsamente que al realizar un depósito de dinero que se instrumentaba a través de simples recibos, los imputados se encontraban en condiciones de pagar por lo menos un interés de un 7,5% mensual en dólares».
A eso se sumó la emisión de una alerta internacional en el portal de IOSCO, organización que agrupa a los reguladores del mercado de capitales del mundo, y a los reguladores de Colombia, España y Paraguay, donde también se detectaron actividades de la empresa que encabeza Cositorto.
Generación Zoe está acusada de llevar adelante una estafa piramidal conocida como esquema Ponzi en la que se convence a la gente de entregar ahorros y a que hagan ingresar a nuevos participantes a cambio de mayores beneficios.
Según promocionaba a los supuestos inversores, Zoe tenía activos como una criptomoneda llamada Zoe Cash que pasó de valer cerca de 30 centavos de dólar a principios de año a poco más de 1 centavo en la actualidad (-97%) y se ufanaba de garantizar un retorno del 7,5% al 10% mensual o de hasta el 120% anual en dólares, además de haber empezado a invertir en múltiples negocios como el fútbol, la gastronomía, «el metaverso» y los NFT.
