La Nación discrimina a disciplinas de la UNR
Desde el ámbito científico, expresaron preocupación por cambios recientes en Conicet y la exclusión por áreas geográficas.

Los investigadores rosarinos del Conicet, que integran el Instituto de Investigaciones de la Facultad de Ciencias Políticas, manifestaron su preocupación por el futuro de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, y alertaron sobre una posible intervención del Conicet. Además, denuncian la implementación de convocatorias a becas con listados de temas prioritarios, donde las ciencias sociales y las humanidades «son inexistentes» y en las que se prioriza por zonas geográficas.
«La comisión de Relaciones Internacionales, Ciencias Políticas, y Derecho, no puede presentar becarios que tengan lugar de trabajo en Rosario», explicó la investigadora local Gisela Pereyra Doval. Buscan reunirse con legisladores y funcionarios egresados de la Universidad Nacional de Rosario (UNR) para visibilizar la situación.
La situación se conoció esta semana a través de un comunicado difundido por los investigadores e investigadoras del Conicet, que se desempeñan dentro del Instituto de Investigaciones de la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la UNR.
En el escrito, expresaron su rechazo «a las modificaciones realizadas por el Poder Ejecutivo Nacional en la composición de la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación». Además, alertaron sobre versiones que dan cuenta de una «posible modificación discrecional en la estructura del directorio, y hasta de la intervención del Conicet», algo similar a lo anunciado respecto al INTI y el INTA.
La Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación es un organismo descentralizado, creado en 2020 con el objetivo de financiar proyectos científicos y tecnológicos en el país. El viernes 4 de julio, el gobierno publicó en el Boletín Oficial el decreto 447/2025 que plantea una reestructuración en su funcionamiento, que pasará a estar bajo la Jefatura de Gabinete, con un directorio reducido (de 11 miembros a 3).
Desde el gobierno indicaron que los cambios se orientan a «reducir la burocracia» e iniciar una etapa «enfocada en el diseño de instrumentos de promoción científica vinculados tanto a la producción como a la innovación tecnológica productiva».
En ese marco, los investigadores rosarinos entienden que los movimientos del gobierno van en dirección a un vaciamiento de los organismos de investigación.
«Los que nos preocupa es que el gobierno quiera hacer con Conicet lo que se hacía en la Agencia, que básicamente es financiar proyectos. En la Agencia no había ni hay investigadores de planta», explicó Pereyra Doval en diálogo con Rosario/12.
«Lo que vemos con la reforma de Agencia es una suerte de camino hacia su cierre, para que Conicet pase a cumplir ese rol que antes tenía la Agencia. Es algo que nos preocupa», añadió.
En el comunicado divulgado por el Instituto de Investigadores local también hablan de un «ataque selectivo, discriminatorio e infundado» hacia las ciencias sociales y las humanidades, que definieron como inaceptable.
«Semejante desprecio por parte del gobierno nacional radica en un prejuicio sobre las diversas problemáticas sociales que atraviesan la vida de un país. Las ciencias sociales y humanas se abocan a analizar y comprender estos problemas y a generar los insumos de conocimiento necesarios para pensar en soluciones políticas tendientes a mejorar la calidad de vida de nuestras comunidades».
Según explicaron, en las convocatorias a becas de Conicet para 2025 hay un listado de temas que son «prioritarios» sobre el resto. «Antes existía una convocatoria para temas generales y una beca para temas estratégicos. Los distintos gobiernos siempre priorizaron temas, pero con convocatorias diferenciadas», explicó Pereyra Doval.
«Ahora lo que sucede es que sacan la convocatoria de temas generales y ponen un listado de temas prioritarios. Y en ese listado las ciencias sociales y las humanidades son virtualmente inexistentes», cuestionó.
Asimismo, la investigadora rosarina explicó que también habrá una prioridad en función de las zonas geográficas: «La comisión de Relaciones Internacionales, Ciencias Políticas, y Derecho, no pueden presentar becarios que tengan lugar de trabajo en Rosario. Creo que lo que hicieron fue tomar cuantitativamente la cantidad de becarios que hay en Rosario, sin dimensionar otras cuestiones. Lo cual es tremendo».
«No se hace una exclusión pensada, cualitativa, con alguna estrategia subyacente, sino que básicamente es un capricho. Desconociendo que la escuela de Relaciones Internacionales de la UNR es una de las más antigua de América Latina y entonces es coherente que la gente elija como lugar de trabajo por sobre otras», expresó.
«Se cruzan un montón de desconocimientos que terminan perjudicando al desarrollo de las ciencias sociales en general, y en particular de nuestra comisión que es la de Ciencias Políticas, Relaciones Internacionales y Derecho», agregó.
En el Centro Científico Tecnológico de Conicet Rosario trabajan 471 investigadores: 151 correspondientes al área de Ciencias Biológicas y de la Salud; 112 de Ciencias Agrarias, de la Ingeniería y de Materiales; 101 de Ciencias Exactas y Naturales; 99 de Ciencias Sociales y Humanidades; y 8 de Tecnología.
Si bien no hay actividades o jornadas definidas, desde el Instituto de Investigaciones de Ciencias Políticas buscan avanzar en propuestas conjuntas que visibilicen la situación. En ese sentido, también hubo reuniones con el rector Franco Bartolacci, que van en sintonía con el reclamo por financiamiento universitario.
«Es un reclamo que está emparentado con el universitario. Muchos de los que hoy tenemos trabajo de tiempo completo en Conicet, también contamos con un cargo simple en la universidad, donde el salario es absolutamente menor. Es decir, podemos dar clases en la universidad porque estamos financiados por Conicet», explicó Pereyra Doval.
«Entonces, el problema de una reestructuración, o de un cierre del Conicet, no solo sería un vaciamiento al sistema científico y tecnológico, sino que sería un vaciamiento de la universidad», añadió.
En ese marco, los investigadores buscan reunirse con funcionarios y legisladores, tanto locales, provinciales como nacionales, para poder ponerlos al tanto de la situación. «Queremos reunirnos con nuestros gobernantes, principalmente con quienes salieron de nuestra facultad. Tenemos diputados nacionales, concejales, el gobernador y nuestra vicegobernadora han salido de nuestra Facultad. Nos parece un primer paso importante que busca sensibilizar a quienes pueden tomar decisiones, sobre la situación que estamos atravesando», finalizó la investigadora.
