Porque «la cárcel era una joda»

El intendente Pablo Javkin habló ayer de los avances en la investigación de los crímenes de los trabajadores, ocurridos en marzo del año pasado. «Hay que recordar a los responsables políticos que permitían que desde la cárcel, por videollamada, se mandara a matar a un trabajador. Como fue el caso que se esclareció ayer, el de (Bruno) Bussanich», señaló el jefe comunal.
Se refirió así a las novedades que se ventilaron en la audiencia imputativa de anteayer, con motivo a los homicidios de los taxistas Héctor Raúl Figueroa, Diego Celentano, y el playero Bruno Bussanich; y la tentativa de homicidio de chofer de colectivos de la línea 122; todos ocurridos en marzo de 2024.
En la misma línea que el gobernador Maximiliano Pullaro y la ministra de Seguridad nacional, Patricia Bullrich, Javkin afirmó: «Lo que estamos viendo es la verificación judicial de que lo que decíamos era tal cual, era una joda la cárcel, era una joda y la libertad con la que podían mandar a matar gente, usaban videollamada para mandar a matar a un pibe laburante de esta ciudad de Rosario».
“Si nosotros volvemos a permitir la impunidad en la provincia, después vamos a volver a vivir las cosas que pasaron. Si algo cambió, es que eso se terminó. A no aflojar, de mi parte, ténganme siempre como alguien que va a estar atento a que no retrocedamos en las cosas que estamos volviendo a recuperar en Rosario”, sentenció.
Las declaraciones se dieron en el marco de la recuperación de un espacio público ubicado en Río de Janeiro y Ocampo, que fue reconvertido a una Plaza de Bolsillo. Esta acción forma parte del Plan de Plazas 2025 donde la Municipalidad se propone, bajo el lema «Donde había un basural, hacemos una plaza», recuperar 114 espacios públicos.
